CATÁLOGO 1 DE LAGARES RUPESTRES 

ABERTURA

-Lagarejo: a pesar de que en la población la “Pila del Lagarejo” sea identificada como el lugar donde los moros elaboraban aceite (Gil Durán, 2014), algo bastante habitual en la cultura popular extremeña, que parecía asociar cualquier antigüedad a la cultura islámica, en la Dehesa Boyal podemos encontrar algunas tégulas, aunque escasas y no demasiado cercanas a esta lagareta, que destaca por el largo canalillo de desagüe tallado en el bolo granítico.

 

Abertura. Lagarejo (1)-arqueoitem
Abertura 1- arqueoitem
Abertura. Lagarejo- arqueoitem

AHIGAL

-Pileta de los Moros: también llamada “Pileta Morisca”. Lagar de tendencia rectangular con perforación en la esquina noroeste (1,73 m × 1,40 m × 27 cm). Se halla excavado en un afloramiento granítico donde también encontramos un panel de grabados rupestres con cazoletas. En sus alrededores, detectamos la presencia de una villa romana con monetario bajo imperial y medieval. Es posible que este lagar fuera el que se publicó en el Diario Hoy de Cáceres (19-VI-1981).

 

ALBALÁ

-Carretona: o también “La Lancha” (Gil, 1985: 82). Lagar de forma semicircular en la parte superior y recta en la inferior, con una ligera prolongación que rompe con la línea del marco de la pileta (3,43 m × 3,17 m × 16 cm). Posee un ara rotunda ligeramente descentrada. El canal de vertido es abierto en un lateral y se encuentra a una altura de 1,20 m sobre el suelo. Contexto de asentamiento rural con monetario del Bajo Imperio.

ALCÁNTARA

-Aguavecinos: pila de tendencia cuadrangular labraba en un bolo granítico, que podría haber sido usada como lagar. El caserío de Aguavecinos es lindero con el yacimiento de las Huertas de las Aldeas, que contiene una decena de lagares rupestres. Foto cortesía de Óscar de San Macario.

-Aguavecinos II: pequeña lagareta realizada en una lancha granítica, de tendencia cuadrangular, a la que vierte una plataforma de pisado de escasa profundidad mediante un canalillo. Foto cortesía de Óscar de San Macario.

-Alpedriñas: lagar rupestre con pileta de recogida profunda, bien labrada, mientras que la plataforma superior se define como una serie de canalillos convergentes en un pico vertedero. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Barco Chico: lagar de forma elipsoidal que termina en un canal de 23 cm de longitud, que se adentra en la cubeta inferior en forma de pico vertedero. Esta plataforma apenas está rebajada en la roca (1,70 m × 3 m × 3 cm), y posee, además, un canal de desagüe secundario en el lado este. Por su parte, la cubeta (1,46 m × 74 cm × 34 cm) tiene un pocillo rectangular (24 cm × 35 cm × 7 cm) centrado, pegada al lado norte. El área comprendida al este de la población de Piedras Albas, en torno a la pista de los Olivares, concentra un notable número de lagares, almazaras y casas de campo de tradición vitioleícola.

-Carcabosino: estructura rupestre apenas visible puesto que tanto la zona superior (3,8 m × 1,5 m) como la inferior están colmatadas de tierra. No estante, la cubeta circular (92 cm de diámetro) presenta un pico vertedero tosco que podría identificarlo como un lagar. Presenta como particularidad su posición en un cancho alto, desde el que se obtiene una magnífica panorámica del valle del Tajo y de la Rivera de Mata.

-Carcaboso de Valdemoro: del lagar rupestre sólo es visible una cubeta de grandes proporciones (2,70 m × 2 m × 1,02 m de profundidad máxima visible). Este pilón, uno de los mayores documentados en la provincia, consta de una escalera labrada para acceder al interior, de la que solo es visible el primer peldaño. La plataforma superior, oculta bajo tierra, vierte a través de un canalillo con pico vertedero muy desgastado. Al inicio del canalillo se observan dos rebajes, quizás para instalar algún sistema de filtrado. En las inmediaciones del lagar se conserva semienterrado el cilindro contrapeso.

-Carmonesa: la plataforma superior apenas está trabajada, desembocando en un canalillo de 32 cm longitud. La cubeta de recogida, por el contrario, es de grandes dimensiones (1,46 m × 1,12 m × 25 cm de profundidad). Se sitúa junto a una gran almazara en ruinas. La campiña de olivares sita al este de Piedras Albas tiene una importante tradición vitioleícola.

-Casa del Comino: lagar de planta irregular con pileta (3,60 m × 2,57 cm × 8 cm) poco profunda que, en lado sur, no tiene pared. La cubeta inferior está parcialmente oculta por las zarzas, pero se aprecia que tiene un pico vertedero pronunciado. Un largo canalillo junto a la cubeta podría haber servido para el desagüe de agua de lluvia. Sin materiales arqueológicos asociados, se sitúa en el entorno inmediato de una casa de campo de arquitectura popular. Actualmente la parcela se dedica a olivar.

-Casa Córdoba: lagar de tendencia oval (4,80 m × 3,28 m × 5 cm), poco profundo, que termina en pico vertedero que se adentra 20 cm en una cubeta de recogida rectangular (1,61 m × 69 cm × 30 cm). Asociado a una casa de campo de grandes propietarios, que posee incluso algunos elementos monumentales, se sitúa también junto a una almazara decimonónica. El área comprendida al este de la población de Piedras Albas posee una rica tradición vitioleícola.

-Casa Córdoba II: lagar de tendencia rectangular (262 cm × 308 cm × 18 cm) con cubeta de recogida rectangular (1,69 m × 84 cm) sin que se aprecie canal u orificio de vertido. Se observan los apoyos de la prensa, dos a cada lado, bastante desiguales (27 cm × 41 cm y 36 cm × 21 cm en el lado este; 25 cm × 16 cm y 12 cm × 17 cm en el lado oeste). Destaca el canal que rodea al lagar por sus lados norte y este, de 10 cm de anchura media y 6 cm de profundidad, destinado seguramente a evacuar el agua de lluvia. Mismo contexto que el anterior.

-Casa de la Laguna: lagar de planta rectangular (1,90 m × 1,23 m × 23 cm) que vierte a través de un orificio en una cubeta cuadrangular (84 cm × 71 cm × 22 cm) dotada de un pocillo centrado (17 cm diámetro). Probablemente el conjunto de lagares de la Casa de la Laguna esté ligado al asentamiento de la Peña Buracá (a solo 600 m de distancia, hacia el sudeste). No se aprecian restos en superficie.

-Casa de la Laguna II: lagar rectangular (2,35 m × 1,09 m × 15 cm) que vierte en pileta muy irregular (42 cm × 86 cm), de pequeñas dimensiones, a través de un orificio sito en su lado oeste. Junto al lagar hemos podido documentar una única tumba rupestre.

-Casa de la Laguna III: lagar de planta rectangular en el que, sin embargo, se ha perdido todo el lateral norte, probablemente por la explotación del afloramiento granítico como cantera. La plataforma se conserva completa (1,05 m × 2,13 m), no así la cubeta inferior (comunicada mediante un canalillo) de 53 cm de anchura y 65 cm de longitud máxima conservada. Contexto idéntico a los anteriores.

-Casa de la Laguna IV: lagar de planta rectangular (1,51 m × 2,14 m × 14 cm), comunicada a través de un orificio centrado con una cubeta rectangular (93 cm × 45 cm × 35 cm). Esta pileta inferior tiene en el centro un pocillo circular de 22 cm de diámetro. Contexto idéntico a los anteriores.

-Casa del Mercado: lagar rupestre que solo conserva en buenas condiciones la cubeta de recogida (1,10 m × 87 cm × 20 cm de profundidad máxima visible, pues se encuentra colmatada de tierra), a la que vierte a través de un pronunciado pico vertedero (elemento muy frecuente en muchos lagares de la comarca alcantarina). De la plataforma de prensado-pisado, solo disponemos el extremo inferior, pues el resto del lagar parece haber sido picado, quizás para extraer piedra. Junto a la cubeta, presenta un canalillo de desagüe de 90 cm de longitud.

-Casa del Mercado II: frente a la Casa del Mercado, casona blasonada del s. XVIII, encontramos un lagar rupestre escasamente delimitado. Para la plataforma superior, que quizás se completaba con tablones de madera, se intuye una superficie de 2,90 m × 3 m. Tiene la peculiaridad de que el canal de desagüe (de 29 de longitud), solo guiaba el mosto hacia la cubeta inferior, sin llegar a alcanzarla. Esta segunda pila, alargada y rectangular, presenta unas dimensiones máximas de 1,97 m × 59 cm.

-Casa de los Pilones: lagar rupestre en el que solo es visible la cubeta de recogida, rectangular (1,70 m × 85 cm), a la que vierte un canal (de 43 cm longitud) en forma de pico vertedero. Sin materiales arqueológicos asociados, se sitúa en el entorno de una casa de campo burguesa (s. XIX-XX).

-Cercado Barranco: en las proximidades de una casa de campo, en cuyo entorno encontramos también varias eras de trilla y una zahúrda, se sitúa este lagar rupestre de grandes dimensiones, en el que solo podemos ver con claridad la cubeta de recogida (1,45 m × 70 cm × 48 cm de profundidad máxima visible). Varias grietas que conducen desde la pileta hasta el borde de la roca podrían haber hecho la función de canales de desagüe. La propia plataforma de pisado/prensado está cubierta de tierra, incluso carrascas, aunque sí es visible el pico vertedero característico de los lagares de esta comarca.

-Cercado de Vaquito: lagar rupestre cubierto por un chozo circular de mampostería y cubierta de ladrillo macizo por aproximación de hiladas. El área de pisado/prensado se sitúa en el interior del edificio, estando apenas delimitada por varios canalillos labrados en la roca. La cubeta de recogida, en el exterior, sí presenta buena factura, siendo rectangular, profunda y con el habitual pico vertedero. Destaca, como particularidad, el pocillo del fondo de la cubeta, por sus dimensiones y forma rectangular. La construcción del muro al borde de la cubeta, y del pico vertedero, parece intencionada, lo cual nos hablaría del uso simultaneo del lagar y la vivienda, circunstancia que podemos apreciar en otros lagares de la comarca como el de Valdelaparra, también en término de Alcántara. En la zona de la casa de Vaquito encontramos otros dos lagares rupestres.

-Cortijo: lagar de pizarra de tendencia rectangular visible solo parcialmente, pues se encontraba cubierto de tierra y hojarasca (1,90 m máximo visible × 1,29 m), que vierte en una cubeta redondeada (60 cm × 65 cm × 35 cm) a través de un canal. La pared norte es mucho más alta y alberga un orificio de 25 cm de diámetro para la inserción de una viga, que sería de pequeñas dimensiones. Comparte espacio con, al menos, cinco tumbas rupestres también labradas en pizarra.

-Cuenquero: lagar rupestre sin apenas labra en la pila superior, limitándose a aprovechar la inclinación natural de una gran lancha granítica. La cubeta de recogida, bien tallada, apenas es visible por estar cubierta de sedimentos.

-Cuenquero II: a 420 m al oeste del anterior, encontramos un lagar que sigue el típico prototipo de la comarca alcantarina, con una plataforma escasamente trabajada y cubeta de recogida rectangular, profunda, provista de un pico vertedero muy desarrollado.

-Dehesa Romero: lagar rupestre muy erosionado, de planta irregular (2,70 m × 1,80 m). La cubeta inferior (1,15 m × 51 cm) presenta pico vertedero y una reparación con mortero de cal. Sin materiales arqueológicos en el entorno, se sitúa junto al camino de Alcántara a Zarza la Mayor.

-Fuente Cañadón: lagar de forma rectangular (2,04 m × 1,55 m × 33 cm) y factura muy regular. Está comunicado por un canal con una cubeta inferior, rectangular (1,17 m × 73 cm) cubierta de tierra. El lagar se sitúa en el margen de un arroyo y sólo es visible en época de estío, pues está cubierto de agua debido a una represa de tierra. Sin materiales visibles en el entorno.

-Fuente Cañadón II: lagar de planta rectangular (2,15 m × 1,33 m × 22 cm) que vierte en una cubeta irregular (96 cm × 52 cm × 18 cm) con pocillo centrado de 17 cm de diámetro. La cubeta presenta, a ambos lados, un entalle que parece destinado a encajar una tapadera (probablemente de madera). Sito a 200 m de distancia del anterior, mismo contexto.

-Galapero: lagar rupestre de grandes dimensiones, cuya posición entre dos canchos altos parece apropiada para el montaje de una prensa (así lo atestiguan varios entalles en lo ato de la pared norte). En la esquina sudeste, además, se observa una ranura para la inserción de una tabla. La plataforma superior es irregular, con tendencia cuadrada, pero sin apenas labra por el lado sur (quizás por la mencionada tabla que allí la cerraba), con unas dimensiones de: 2,60 m × 2,24 m × 2,70 m × 2,30 m. Vierte directamente a la pileta de recogida, sin canal ni orificio. Esta segunda cavidad presenta unas dimensiones de 81 cm × 48 cm × 1,08 m × 44 cm con una profundidad máxima visible de 73 cm. A ambos lados de la pileta de recogida, se observan sendos entalles quizás destinados a albergar una tapadera.

-Galapero II: lagar rupestre en el que apenas es visible la cubeta inferior, porque está enterrado. Consta de pico vertedero y, en uno de sus laterales, aprovecha un afloramiento rocoso del entorno. Se sitúa junto a la denominada “Casa Baja”. Fotografía cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Galapero III: a 80 m al este del anterior, encontramos otro lagar rupestre de forma alargada, en forma de pilón, dotado de un pronunciado pico vertedero. Fotografía cortesía Alberto Durán Sánchez.

-Galapero IV: al pie de un bolo granítico, encontramos un lagar rupestre apenas visible porque está cubierto de tierra. Se insinúa la forma de la cubeta de recogida y el canal que desemboca en ella. Se encuentra junto al ejemplar de Galapero II. Fotografía cortesía Alberto Durán Sánchez.

-Granjera: lagar cubierto de tierra, en el que solo es visible la cubeta inferior. Se distingue, no obstante, que consta de pico vertedero. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Huerta de las Aldeas: (Molano, 1984: 87) lagar de forma cuadrada (2,06 m × 1,70 m), con restos de aparejo de un muro en la parte posterior, dos raíles verticales en los laterales y una perforación para el vertido. A tres metros de distancia, en una piedra del terreno, se aprecia un hueco cilíndrico para el apoyo del tornillo o husillo. Hay restos de un asentamiento tardo-antiguo y, probablemente, de la repoblación medieval en las inmediaciones. Las tumbas rupestres del entorno rondan el medio centenar.

-Huerta de las Aldeas II: lagar de forma triangular (2,3 m × 1,53 m), inacabado, pues la plataforma de pisado no terminó de vaciarse. Se sitúa sobre una roca poco elevada, con canalillo de vertido en el punto más bajo. Contexto idéntico al anterior.

-Huerta de las Aldeas III: Lagar de planta ovoide (2,03 m × 1,50 m × 42 cm) sin cubeta de recogida. Vierte al exterior mediante un orificio (20 cm en la salida) en forma de pequeño pico vertedero. Igual contexto que los anteriores.

-Huerta de las Aldeas IV: lagar de forma rectangular (2,21 m × 83 cm) apenas visible por la vegetación y la tierra y los mampuestos que lo cubren. No se ha podido observar el fondo. Presenta la particularidad de tener dos salidas, una en forma de orificio (14 cm × 26 cm, en el lado este) y la segunda en forma de canal (34 cm longitud, en el extremo oeste). Igual contexto que el anterior.

-Huerta de las Aldeas V: lagar irregular (3,16 m × 1,78 m × 53 cm) con un pequeño entalle (10 cm × 13 cm) en el lateral oeste. Vierte por el lado sur, a través de un orificio (11 cm de diámetro en la salida) en forma de pico vertedero poco pronunciado. Mismo contexto que los anteriores.

-Huerta de las Aldeas VI: lagar de tendencia rectangular, que carece de toda la parte trasera, aunque los fragmentos de la pared se encuentran en el entorno (92 cm × 1,58 m de longitud máxima conservada). Vierte por el lado este, mediante un orificio (de 17 cm de diámetro) que adopta forma de pico vertedero bastante pronunciado. Mismo contexto que los anteriores.

-Huerta de las Aldeas VII: lagar de planta irregular (2,22 m × 1,10 m × 13 cm) sin cubeta de recogida, que vierte mediante un largo canal de 38 cm de longitud. En el lado oeste, en la base de la roca, presenta dos orificios juntos de 14 cm de diámetro. Se sitúa junto al lagar VI.

-Huerta de las Aldeas VIII: lagar de planta ovoide (2,16 m × 1,45 m) sin cubeta de recogida. Está cubierto de tierra y vierte a través de un orificio (14 cm en la salida) que, como en otros lagares del yacimiento, adopta forma de pico vertedero. Se sitúa a una distancia de apenas 5 m de dos tumbas rupestres. Mismo contexto que los anteriores.

-Huerta de las Aldeas IX: lagar apenas visible pues está cubierto de mampuestos. En cualquier caso, se distingue la salida en forma de orificio desde una pila que no sería de grandes dimensiones. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Huerta de las Aldeas X: lagar en forma de pila labrada en un bolo granítico sobre elevado respecto al terreno. La salida se realiza a través de un orificio. Además de estos diez lagares, tenemos noticias de otros ejemplares en el entorno del extenso yacimiento de Huerta de las Aldeas – Aguavecinos, que no hemos podido localizar. Foto cortesía de Claros Macías.

-Huerta del Portugués: lagar rupestre sin apenas labra, que aprovecha la inclinación natural del afloramiento granítico en el que se encuentra. La cubeta de recogida, a la que vierte directamente, sí presenta más trabajo, siendo de forma rectangular. Sin contexto arqueológico apreciable, se sitúa junto a un arroyo, cerca de su desembocadura en la Rivera de la Mata.

-Hurela: lagar con forma semicircular, de escasa profundidad (4,75 m × 2,20 m × 8 cm). A través de un canalillo, con pico de vertido, comunica con una pila rectangular (1,75 m × 73 cm × 41 cm). Posee, además, en cada esquina, huecos excavados para la inserción de pilares que tal vez soportaban una estructura de cubierta. Comparte afloramiento con una casa de labor, con la que quizás estuvo relacionado.

-Malpica: lagar de grandes dimensiones del que sólo es visible la cubeta inferior, de panta rectangular (1,37 m × 1,05 m × 56 cm de profundidad máxima visible), provista de un pequeño canalillo con pico vertedero poco pronunciado. La plataforma superior está cubierta por tierra. Sito en un olivar al este de Piedras Albas. La zona tiene una ancestral tradición vitioleícola, con numerosos lagares rupestres cercanos (Pinares, Pozo Rojo, Barco Chico o Casa Comino), así como almazaras de aceite.

-Milana: en un cercado de piedra seca encontramos dos lagares rupestres, a escasos metros de distancia el uno del otro. En el primero, la inclinación natural de la roca conduce el mosto hasta una cubeta de recogida rectangular, mediante un canal semicircular. La cubeta presenta un pico vertedero poco pronunciado.

-Milana II: junto al anterior, de similares características, aunque con un pico vertedero más redondeado y con la particularidad de presentar, en el lado izquierdo, un canal secundario que vierte en una esquina de la cubeta.

-Milana III: posible lagar en la que solo la cubeta inferior se encuentra definida, siendo rectangular, de grandes dimensiones. En cuanto al área superior, la superficie de la roca es muy irregular, sin descartar la posibilidad de una instalación de obra o mueble, de la que no ha quedado rastro arqueológico.

-Milana IV: algo alejado de los anteriores, encontramos el cuarto lagar de los Cercados de la Milana, sobre una gran lancha granítica (algo poco usual en los lagares rupestres cacereños, que suelen tener preferencia por aforamientos de menor tamaño). Como en el resto de ejemplares del conjunto, la cubeta de recogida es el elemento mejor definido, contando con pico vertedero. La plataforma superior apenas consta de dos pequeños canalillos que vierten a ella.

-Milana V: al norte de los anteriores (en realidad, en el entorno de la Casa Baja) encontramos un lagar rupestre enterrado del que solo es visible uno de los laterales. Consta de pico vertedero entre ambos pilones. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Milana VI: lagar rupestre en el que dos canales convergen en un pilón de recogida, bien labrado, provisto de pico vertedero, aunque se encuentra muy erosionado. Un tercer canal serviría de desagüe del área de pisado. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Morenito-Perero: lagar de forma rectangular (4,50 m × 3,15 m × 40 cm) con canal de vertido en el centro del extremo inferior que comunica con una pileta rectangular (1,80 m × 98 cm × 55 cm). El pico de vertido sobresale de la pared con una ligera prolongación en forma de V. Sin contexto arqueológico apreciable, se sitúa junto a una casa de labor.

-Morenito-Perero II: lagar de forma pentagonal (3 m × 3,35 m × 14 cm) con canal de vertido en el centro del extremo inferior que vierte a una pileta rectangular (1,35 m × 67 cm × 60 cm). El pico de vertido sobresale de la pared con una ligera prolongación de forma cuadrada. Sin contexto apreciable.

-Moriscas: lagareta rupestre rectangular (1,10 m × 1,60 m × 22 cm) que vierte, a través de un canal, a una cubeta circular (de 58 cm de diámetro). Cuatro agujeros de poste dispuestos alrededor de la estructura sugieren que contaba con algún tipo de techado que diera sombra a los trabajadores. Junto a la cubeta, se observa otro orificio circular de 20 cm de diámetro. El yacimiento de las Moriscas se reparte entre los términos de Ceclavín y Alcántara (en Ceclavín hay una quinta lagareta), enmarcado por los valles de los ríos Alagón y Tajo. En el asentamiento encontramos también tumbas rupestres y diversas construcciones.

-Moriscas II: lagar rupestre de tendencia rectangular (2,14 m × 1,16 m) actualmente cubierto de tierra. Vierte a través de un canalillo de 33 cm de longitud. Mismo contexto que el anterior.

-Moriscas III: pequeña lagareta de forma rectangular (1,1 m × 1,92 m), labrada en un bolo de granito exento, vertiendo hacia su costado oeste mediante un largo y estrecho canalillo de 43 cm de longitud. El fondo está cubierto de tierra, apreciándose una profundidad máxima de 35 cm. Mismo contexto que los anteriores.

-Moriscas IV: pequeña lagareta de tendencia triangular (1,60 m × 94 cm). Está colmatada de tierra, estimándose una profundidad máxima de 16 cm. Presenta una gran losa de granito caída en su interior, que debe ser considerada como un elemento ajeno al lagar. Mismo contexto que los anteriores.

-Olivar de Vaquito: lagar rupestre de grandes dimensiones, labrado en una lancha granítica. Corresponde al prototipo de lagar alcantarino, plataforma poco trabajada y cubeta de recogida rectangular, profunda y dotada de pico vertedero. No obstante, presenta la particularidad de que, a 4,5 m de distancia de la cubeta y alineado con ella, hallamos un rebaje labrado en la roca (40 cm de diámetro), cuya finalidad nos es desconocida. Sita entre los términos de Alcántara y Mata de Alcántara, en el entorno de la Casa de Vaquito encontramos media docena de lagares rupestres.

-Olivar de Vaquito II: a 100 m de distancia del anterior, en el entorno de la Casa Chica, encontramos un segundo lagar de la misma tipología que el anterior, si bien la cubeta de este ha sido fracturada para extraer piedra de la lancha.

-Peña Buracá: lagar de forma rectangular (2,05 m × 1,23 m × 44 cm) con canal de vertido en el extremo inferior (aunque esa pared está fragmentada) que comunica con una pileta circular (67 cm × 70 cm × 45 cm). En el entorno hay una quincena de sepulcros excavados en la roca y restos constructivos altomedievales, tal vez de la etapa hispano-visigoda; incluida la emblemática peña labrada que da nombre al yacimiento, declarado en su conjunto Bien de Interés Cultural.

-Peña Buracá II: lagar de forma rectangular, aparentemente inacabado pues la cubeta superior apenas está rebajada (2 m × 1,22 m) y el canal de vertido apenas es una grieta en la pared. La pileta interior, rectangular (1,10 m × 68 cm × 60 cm), sí presenta mayor profundidad. Contexto idéntico al anterior.

-Peña Buracá III: lagar de forma rectangular (1,29 m × 1,86 m × 15 cm) con canal de vertido en el centro del extremo inferior que comunica con una pileta rectangular (95 cm × 40 cm × 14 cm). Contexto idéntico a los anteriores.

-Perero: en las proximidades de una almazara de aceite, encontramos el diseño de la pila de recogida de un lagar rupestre (con el habitual pico vertedero) grabado en un afloramiento granitico. No obstante, el rebaje de la roca nunca se llegó a ejecutar. La cubeta habría tenido unas dimensiones de 1,63 m. × 93 cm.

-Pinares: lagar de planta irregular, con plataforma superior (2,10 m × 2,64 m × 15 cm) dispuesta en dos niveles diferentes, quizás debido a cambios en el diseño durante su ejecución. Vierte en una cubeta de tendencia rectangular (63 cm × 1,29 m × 58 cm) a través de un orificio. Esta cubeta tiene, en su centro, un pocete de planta ovoide (49 cm × 35 cm × 5 cm). Sobresale el conjunto de agujeros de poste que rodean al lagar, seguramente para sostener un tejadillo ligero que diera sombra a los trabajadores. El diámetro de estos orficios oscila entre los 10 cm y los 15 cm. Sin contexto arqueológico definido, en el paraje de Pinares hemos localizado otros cuatro lagares rupestres.

-Pinares II: lagar de tendencia rectangular (3,15 m × 2,95 m) que vierte a una cubeta también rectangular (73 cm × 1,77 m) mediante un orificio centrado en la pared. Se adapta a la forma del afloramiento granítico, de modo que la cubeta no sigue el eje de la plataforma. Contexto idéntico al anterior.

-Pinares III: lagar rupestre de grandes dimensiones. La plataforma (3,77 m × 2,90 m) presenta, hacia su parte media, un cambio brusco de inclinación. Vierte, a través de un canal (50 cm longitud) en forma de pico vertedero, en una cubeta de recogida rectangular (1,67 m × 86 cm × 37 cm de profundidad). Contexto idéntico a los anteriores. En sus proximidades hemos localizado un contrapeso.

-Pinares IV: lagar de grandes dimensiones. La plataforma (3,83 m × 3,52 m) presenta un rebaje rectangular (1,90 cm × 1,30 cm) de función incierta, en la zona superior. Por su parte la cubeta (1,78 m × 1,20 m × 64 cm de profundidad máxima visible), también rectangular, consta de pico vertedero (aunque fracturado) con un canal que conserva una longitud de 46 cm. Contexto idéntico a los anteriores.

-Pinares V: en la misma lancha que el lagar n.º 4. Lagareta de pequeñas dimensiones que aprovecha la inclinación natural de la roca. El área de trabajo (1,83 m × 1,40 m) está delimitada por un canal labrado (10 cm de anchura media), que, en la parte superior, adopta la forma de un tridente (38 cm de longitud respectivamente cada brazo); una forma inédita en los lagares rupestres cacereños que, suponemos, servía para encastrar algún tipo de mecanismo de prensado. La cubeta de recogida (1,57 m × 53 cm) presenta tendencia rectangular, con 10 cm de máxima profundidad. Contexto idéntico a los anteriores.

-Pintor: lagar rupestre cuya plataforma de pisado/prensado está delimitada, en su parte inferior, por un canal semicircular (3,4 m de diámetro), del que parte un segundo canal rectilíneo corto que vierte en una cubeta rectangular a través de un pico vertedero. La cubeta presenta unas medidas de 1,5 m × 80 cm × 30 cm de profundidad (aunque el fondo está cubierto de tierra).

-Pintor II: lagar de tendencia rectangular, escasamente labrado, que vierte directamente en una cubeta rectangular de 1,86 m × 62 cm.

-Pintor III: lagar rupestre semienterrado, del que solo se aprecia con claridad la cubeta de recogida, que es rectangular (1,5 m × 86 cm × 46 cm de profundidad), dotada de un pronunciado pico vertedero. El afloramiento granítico ha sido picado para el trazado de una pista de tierra, aunque, afortunadamente, el lagar no parece haber sido dañado.

-Pintor Vaquito: lagar rupestre semienterrado, con cubeta de recogida semicircular (dimensiones máximas 1,3 m × 1,5 m × 40 cm de profundidad); provista de un pico vertedero redondeado que, sin embargo, no está centrado como suele ser habitual en los lagares alcantarinos, denotando, quizás, un diseño más tosco que de costumbre. La pileta superior se observa con dificultar, siendo de tendencia circular.

-Pintor Vaquito II: del lagar solo se conserva una de las paredes, con labra tosca. En cambio, el pilón de recogida sí presenta un trabajo más cuidado, siendo de forma rectangular. Fotografía cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Pozo Rojo: lagar de grandes dimensiones (la plataforma superior presenta unas medidas de 4 m × 3,7 m de anchura máxima visible), de planta rectangular, parcialmente colmatado por tierra. Vierte en una cubeta rectangular (1,62 m × 84 cm × 10 cm de profundidad máxima visible) mediante un canal centrado (6 cm de anchura, 44 cm longitud) que adopta forma de pico vertedero. Este pico se sitúa unos centímetros por debajo del nivel de la plataforma, evidenciando la cuidada ejecución del diseño. El lagar se sitúa en la campiña de olivares al este de Piedras Albas, donde encontramos gran concentración de lagares rupestres.

-Suerte de Celedonio: lagar oculto por la vegetación, siendo sólo visible la cubeta inferior, rectangular, a la que vierte a través de un canal profundo. La plataforma superior, situada entre dos canchos altos, permanece oculta por tierra y arbustos. Ha sido reutilizado en épocas posteriores, a tenor del murete construido sobre el canal. Sin materiales en superficie, en sus proximidades hay evidencias de un hábitat semirupestre.

-Suerte del Negro: lagar de tendencia circular (diámetro entre 2,90 m y 3,08 m, 16 cm de profundidad media), comunicado mediante un canal a una pileta rectangular (1,33 m × 78 cm × 45 cm). Esta pileta está dotada con un pocillo, también rectangular (26 cm × 44 cm), situado en su esquina suroeste. El lagar pertenece al conjunto de ejemplares localizados en los olivares de Piedras Albas.

-Valdelaparra: solo es visible la pila de recepción (2,18 m × 77 cm × 48 cm), con un pico de vertido, pues encima del lagar se construyó una casa. A diez metros escasos de distancia encontramos otra piedra trabajada, de funcionalidad desconocida, con cuatro huecos rectangulares en sus esquinas.

-Valdelaparra II: lagar de grandes dimensiones cuya plataforma rectangular presenta unas dimensiones de 3,28 m × 4,35 m, desembocando en una gran cubeta de recogida de 2,08 m × 1,64 m × 72 cm de profundidad máxima visible. Ambas se comunican a través de un orificio cuadrangular (15 cm × 15 cm) que continúa en la típica forma de pico vertedero. Este lagar presenta la particularidad de que, para descender a la cubeta, posee tres peldaños labrados en su lado nordeste. Sin embargo, en su conjunto presenta un estado de conservación muy deficiente al haber sido utilizado como cantera y debido a las raíces de los arbustos y árboles que crecen sobre él.

-Valdelaparra III: la plataforma superior presenta la particularidad de poseer un orificio central de 38 cm × 15 cm × 15 cm destinado al husillo para el prensado. La pila en sí fue poco trabajada, aunque se encuentra parcialmente colmatada con hojarasca (1,16 m × 2,46 m). Vierte en una cubeta de recogida rectangular (1,48 m × 60 cm) a través de un canal muy erosionado.

-Valdelobos: lagar de formas irregulares, con una plataforma de prensado/pisado de tendencia cuadrangular (2,90 m × 3,28 m) en la que parte del lateral sur se halla fracturado, no presentando, tampoco, pared en el lado oeste. Vierte a través de un orificio (14 cm × 8 cm) al que sigue un canal en forma de pico vertedero poco pronunciado. La cubeta inferior presenta tendencia elipsoidal (1,89 m × 98 cm) y está colmatada con tierra. Sin materiales vinculantes a ningún tipo de asentamiento en el entorno, forma parte del conjunto de lagares de los olivares de Piedras Albas.

-Valdelobos II: del lagar solo es visible una cubeta cuadrangular (1,29 m × 1,25 m) a la que se vierte mediante un canalillo de 28 cm de longitud y 7 cm de anchura. De la plataforma superior no se observa ningún elemento, por estar cubierta de tierra. Mismo contexto que el anterior.

-Valdogato: lagar rupestre localizado en los riberos del río Alagón, cercano a su desembocadura. La plataforma de prensado/pisado no es visible, por estar colmatada de tierra y mampuestos. La pileta inferior, por el contrario, si ha podido ser documentada, siendo alargada, de tendencia rectangular (2,15 m × 63 cm × 50 cm de profundidad máxima visible), con pico vertedero pronunciado y un canal de recogida de 28 cm de longitud. Sobre el lagar se ha levantado una construcción cuadrangular, posiblemente para aprovechar la cubeta como abrevadero.

-Valdogato II: del lagar rupestre solo es visible la pileta de recogida, rectangular, profunda, provista de un orificio no demasiado grande. El resto permanece enterrado, incluso con pinos creciendo en su superficie. Fotografía cortesía de Juan José Villaroel Escalante.

-Viñas de Zarza: pese al topónimo, el lagar se sitúa actualmente en un olivar. Sobre la plataforma de pisado/prensado transcurre una pista de tierra, lo que dificulta su observación, aunque (siguiendo otros ejemplos alcantarinos) parece poco trabajada, limitándose a unos canales en forma de U que conducen a una gran cubeta de recogida (2,02 m × 1,09 m × 52 cm de profundidad) mediante un canal en forma de pico vertedero. En las proximidades se sitúa una necrópolis con veinticuatro tumbas rupestres.

-Virgen de los Hitos: aledaño a la ermita de la patrona de Alcántara, por el sur, encontramos un extenso yacimiento con, al menos, 7 tumbas rupestres labradas en pizarra. En el paraje abundan los restos constructivos, incluyendo algunos fragmentos de tégula y de él procede la estela funeraria (desaparecida) de Camira. En este contexto, hemos podido documentar tres lagares rupestres, aunque pudiera haber más, a juzgar por la presencia de algunos pilones semienterrados. Dos de ellos comparten el mismo afloramiento pizarroso; el primero, de planta rectangular (1,90 cm × 92 cm × 26 cm), con un resalte circular de 65 cm de diámetro. Tiene salida en el lado norte, a través de un canal de 40 cm de longitud. Presenta, además, un entalle en la pared oeste.

-Virgen de los Hitos II: Comparte afloramiento con el lagar I. Pequeño lagar rectangular (1,68 m × 1,17 m × 30 cm), con resalte circular centrado de 70 cm de diámetro. A ambos lados se observan los apoyos de la prensa, respectivamente de 25 cm × 14 cm y 36 × 16 cm. Vierte a través de un orificio a una posible cubeta inferior, apenas visible, por estar cubierta de tierra.

-Virgen de los Hitos III: pequeño lagar de tendencia rectangular (76 cm × 1,74 m) colmatado por tierra. La salida en forma de orificio de 16 cm de diámetro es visible en el lateral norte. Mismo contexto que los anteriores. En el entorno hay otras pilas en pizarra, apenas visibles, que también podrían ser lagares rupestres.

ARROYO DE LA LUZ

-Campanario: lagar que podríamos calificar de semirupestre, pues aprovecha la base de una lancha granítica, pero tanto la plataforma superior como el lacus están realizados en mampostería. Las paredes de ambos espacios están revestidas de argamasa, denotando su cronología contemporánea. No obstante, el agujero para el husillo interior, cuadrado, desplazado hacia el lateral de la plataforma, podemos encontrarlo en otros lagares mucho más antiguos en esta zona de la provincia, evidenciando la continuidad tipológica de este elemento. De grandes dimensiones, la plataforma superior (aunque no se conserva completa) alcanza una superficie de 5,5 m × 4,4 m.

-Dehesa de la Luz: lagar de forma trapezoidal (2,89 m × 2,22 cm × 16 cm) con ara rotunda excéntrica (de 90 cm de diámetro), y un conducto que desagua en una tumba antropomorfa de cabecera cuadrada, amortizada aquí como lacus. En sus inmediaciones hay una necrópolis de tumbas excavadas en la roca y restos de un asentamiento tardoantiguo, en el mismo paraje donde, siglos más tarde, se levantaría la ermita de la patrona de Arroyo.

-Dehesa de la Luz II: pese a su reducido tamaño, se trata de uno de los lagares más complejos y originales de la provincia cacereña, pues aprovecha varias rocas naturales para compartimentar cada uno de los espacios de la prensa. En plano, es de forma rectangular (2,41 m × 1,55 m × 18 cm), con ara rotunda excéntrica (56 cm de diámetro). En un lateral presenta un riel vertical, de 1,35 m de altura, para encajar una viga. El complejo se complementaba con otra roca, alisada en su pared vertical que termina en un escalón, dicha pared dista del mechinal 3,84 m. El contexto es idéntico al anterior, pero advertimos, por el interés que representa como forma de almacenamiento, la presencia de fragmentos de dolia con temas decorativos a peine bajo el borde.

-Dehesa de la Luz III: cubeta de planta ovalada, más estrecha en uno de sus extremos, con un orificio de salida en la pared. Podría tratarse de una tumba rupestre modificada para su uso como lagareta.

-Marinas: en la actual urbanización del Pago de la Viñas (topónimo harto significativo) encontramos un conjunto de cuatro lagares rupestres. El primero aprovecha la inclinación natural de una gran lancha de granito, para recoger el líquido resultante del estrujón en una cubeta rectangular, profunda, de buena factura. Un pequeño agujero de poste cuadrangular, en medio del área de trabajo, evidencia la instalación de una prensa de tornillo directo. El lagar debió contar con alguna estructura de fábrica o madera de la que hoy no queda rastro.

-Marinas II: el segundo lagar es de menor tamaño, aunque con idéntica tipología.

-Marinas III: lagar de pequeñas dimensiones con cubeta de recogida rectangular, hoy día colmatada de tierra. De la plataforma de pisado apenas se distingue un pequeño rebaje, junto a uno de los lados de la cubeta, por lo que, probablemente, debió contar con algún tipo de estructura de fábrica o madera.

-Marinas IV: el último lagar del paraje presenta la misma tipología de los anteriores, con la salvedad de que la cubeta de recogida es circular.

-Pozo Matanzas: lagar rupestre de grandes dimensiones, con planta rectangular (4,20 m × 2,78 m × 15 cm) y resalte circular (94 cm de diámetro) en la zona baja, en línea con dos orificios cuadrados, situados en el exterior, destinados a los arbores de la prensa. Destacan las medidas del canal de desagüe, de gran anchura (30 cm) y más de un metro de longitud. En las inmediaciones observamos tumbas rupestres dispersas, incluyendo dos en el mismo cercado en el que se sitúa el lagar. En la pared de este cercado, además, se localiza un chozo cuya techumbre se realizó con lajas apoyadas en tres arcos de medio punto, de sillares graníticos. Estas características, ajenas a la arquitectura vernácula de la zona, hacen pensar en una primitiva construcción (quizás una ermita) reutilizada.

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