CATÁLOGO 3 DE LAGARES RUPESTRES 

CEDILLO

-Cedillo: situado a las afueras del núcleo urbano, sin más contexto apreciable. Lagar de tendencia rectangular (2,48 m × 2,10 m × 51 cm) con una perforación en la esquina del extremo inferior que comunica con una pileta ovoide (1,20 m × 1,08 m × 32 cm). En uno de los laterales (dentro de la plataforma de prensado, es el único ejemplar que conocemos con esta característica) se observan los apoyos de la prensa (18 cm × 14 cm) y alineado con ellos un rebaje que desemboca en una segunda pileta circular (88 cm de diámetro) quizás destinada a albergar un contrapeso. No obstante, al otro lado de la cubeta, se aprecia un segundo lecho que termina en otro rebaje, de planta rectangular (1,38 m × 45 cm).

 

CILLEROS

-Arroyo Dehesa: lagareta rupestre de tendencia rectangular (1,86 m × 1,20 m × 36 cm) en granito, localizada en la ladera de un arroyo de aguas estacionales. La cubeta de recogida (72 cm × 34 cm × 17 cm) presenta planta irregular y el habitual pozo de recogida en el fondo. No se observan materiales en el entorno, ni otras estructuras que permitan una aproximación cronológica del elemento.

 

-Cominal: lagar de forma rectangular (2,28 m × 92 cm × 40 cm) con agujero para el vertido en el centro de la pared inferior. No hay pileta de descarga, por lo que es de suponer que se servía de un recipiente para recoger el mosto. Se encuentra en la periferia de un asentamiento hispanovisigodo y altomedieval, ejemplificado por un número importante de sepulcros excavados en la roca y un conjunto de materiales arqueológicos que acreditan esta asignación. El lagar es seguramente producto de la reutilización de un sepulcro de gran tamaño.

-Lancha de Cristal: lagar de forma trapezoidal (2,40 m × 1,60 m × 12 cm) con canal de vertido en el centro del extremo inferior que comunica con una pileta de forma ovalada (1,45 m × 95 cm × 20 cm). Esta consta de pocillo de recogida cuadrangular en uno de sus extremos, no visible completo por la reconstrucción de la estructura. Es de los pocos ejemplares en los que hemos constatado un uso reciente, quizás como abrevadero, puesto que está reconstruido con cemento y ladrillo (sobre todo en la cubeta). Debemos señalar, además, la presencia de algunas cazoletas en un lateral de la roca que, probablemente, no guarden conexión con el lagar. Se sitúa en un yacimiento romano, posiblemente una pequeña villa (se advierten tégulas, escoria de hierro y abundante material latericio) en el entorno de las populares fuentes del Porquerizo. En las parcelas del entorno, hoy día sigue predominando el cultivo de la vid.

-Lancha de Cristal II: a 200 m al sur del anterior, encontramos un segundo lagar de formas más regulares, con ambas cubetas de tendencia cuadrangular, la superior de mayor tamaño, comunicadas por un canalillo.

-Rincón del Prado: lagar de forma trapezoidal (1,73 m × 1,10 m × 35 cm), visible solo de forma parcial debido a la tierra que lo cubre, con un agujero en el centro de la pared inferior de la roca; este comunica con una pileta también trapezoidal (66 cm × 56 cm × 35 cm). Sin contexto definido, en cualquier caso, se sitúa a menos de un kilómetro del núcleo urbano de Cilleros.

CUMBRE, LA

-Dehesa de la Jara: pequeño lagar rupestre labrado en un afloramiento granítico junto a un arroyo de aguas estacionales. Las dos piletas, irregulares y profundas, no se comunican a través del orificio habitual, por lo que intuimos que la estructura nunca llegó a terminarse. La mayor, además, parece que se quiso ampliar, algo que tampoco se acometió finalmente. En esta zona se conservan vestigios de antiguas explotaciones de viña y olivar, testimoniales hoy día. No obstante, en el entorno del lagar no hemos hallados otros materiales arqueológicos de relevancia.

  ELJAS

-Abileiras: al norte de la población encontramos un afloramiento granítico, con señales de allanamiento artificial, donde se han realizado cinco perforaciones para entalles de prensas de pórtico, dos de ellos juntos, que evidencian la presencia de varios de estos ingenios. Una de estas huellas presenta forma cruciforme, una tipología que se asocia de forma inequívoca con los lagares rupestres. Del resto de la estructura no queda rastro alguno, siendo seguramente de fábrica o madera. Sin contexto arqueológico definido, a menos de 60 m de distancia encontramos, sin embargo, un lagar rupestre. Por su cercanía con el núcleo urbano, todos ellos podrían haber sido explotados desde el mismo Eljas. Debido a su apariencia de cajas abiertas en la roca, estos entalles han sido confundidos en ocasiones con inhumaciones rupestres de individuos infantiles.

-Abileiras II: lagar de planta rectangular (2,23 m × 1,33 m × 21 cm) con orificio de vertido en un lateral del extremo inferior, con un pico de vertido externo muy pronunciado. No se aprecia la presencia de un depósito secundario. En la roca que sobresale por el lado derecho se aprecia una ataujía o mechinal para el encaje de una pieza de madera que debía de ayudar al ingenio de prensado. El bolo granítico ha sido fracturado, afectando a una de las esquinas del lagar. Además, se ha excavado la tierra a su alrededor, estando hoy día casi descalzado (a pesar de sus dimensiones).

-Bellascas: de los numerosos lagares rupestres del término de Eljas, este es el más cercano al núcleo urbano. No obstante, se encuentra cubierto de tierra y vegetación y sólo se aprecia su planta ovoide y el canal de salida, que es corto, situado a metro y medio de altura respecto al suelo.

-Camino de la Mata: huella de un único entalle de una viga vertical del armazón de un lagar instalado sobre una roca.

-Camino del Espíritu Santo: casi en el límite con el término de Valverde, encontramos las huellas de los entalles de una prensa de pórtico instalada sobre las rocas. Hay al menos tres conjuntos, de los cuales solo uno conserva la pareja de agujeros.

-Charca Nueva: lagar de forma rectangular, colmatado de tierra (1,50 m × 85 cm) con orificio de vertido en el centro del extremo inferior. No se aprecia la presencia de una pileta secundaria de recogida.

-Entrerius: lagar de forma rectangular (1,65 m × 1,35 m × 25 cm) con orificio de vertido en una de las paredes laterales, que adopta forma de pico saliente hacia el exterior. Bajo el mismo no se aprecia la presencia de ninguna pileta para la recogida. Sin contexto arqueológico definido.

-Finca do Litri-Romanita: sepulcro altomedieval antropomorfo (1,88 m de longitud, 38 cm de achura en la cabecera, 22 cm en los pies) reaprovechado como lagar tras haberle practicado un estrecho agujero cuadrangular, para la descarga, en el extremo de la cabecera. Junto a la tumba hay una cruz grabada, de grandes dimensiones. Formaba parte de una necrópolis, junto a varias tumbas rupestres más. En sus cercanías se encuentra también el lagar de Tabares.

-Fonti Sobreira: huella de los entalles de una jamba vertical del armazón de un lagar instalado sobre una roca.

-Hoya Honda: lagareta rupestre en pésimo estado de conservación, puesto que la roca donde fue ejecutada ha sido volteada y la plataforma de prensado, poco profunda (1,64 m × 1,10 m × 6 cm) y de planta ovoide, está fragmentada en uno de sus laterales. Vierte al exterior mediante un canal rehundido, de 15 cm de longitud. Además, presenta, en medio de la pila, dos orificios poco profundos, que parecen posteriores a su abandono. Se sitúa junto a un chozo de pastor, en la periferia de un yacimiento romano de gran extensión que incluye una tumba rupestre.

-Machín: pileta de pequeñas dimensiones apenas visible por la tierra y la vegetación que la cubre, aunque el resalte circular centrado la identifica, sin lugar a dudas, como un lagar rupestre de época romana. Sin mayor contexto arqueológico, que debiera definirse con una prospección a mayor escala, junto al lagar hay un chozo de pastor claramente posterior.

-O Calzao: de los lagares rupestres localizados en el término de Eljas, este es el situado a mayor altura, a 770 m sobre el nivel del mar. Presenta, además, una cruz grabada junto a la pila. Esta es rectangular (2,50 m × 1,05 m × 40 cm) y tiene uno de sus laterales fragmentados, circunstancia que se intentó reparar con una tabla de madera. a tenor del riel visible para su inserción. Junto a este, hay un agujero de poste circular, que quizás sujetaba el tablero. La salida tiene forma de canal escalonado, con un pico vertedero pronunciado. Sin contexto arqueológico definido, se sitúa en un entorno agropecuario, con corrales y chozos de pastor.

-Pelumes o Arroyo Castaño: pequeño lagar con pila de tendencia cuadrangular y un canal centrado en el eje (Corredera, 2009: 11). En las cercanías, al suroeste, se localizan, al menos, tres tumbas excavadas en la roca.

-Pelumes o Arroyo Castaño II (Corredera, 2009: 11): a unos 400 m de distancia del anterior encontramos otros dos lagares en el paraje. El primero es de grandes dimensiones, en el que la plataforma de prensado apenas está trabajada y se encuentra señalada por los dos orificios rectangulares (típicos de estos ingenios) para la inserción de los árbores de una prensa de pórtico. Desde esta superficie, y a través de un canal, se vertía a una cubeta que actualmente apenas es visible debido a la tierra y la vegetación que la cubren. Cercano al lagar se localiza un cilindro contrapeso.

-Pelumes o Arroyo Castaño III: el último lagar de las Pélumes es sin duda el más singular. Ha sido tallado en un bolo granítico redondeado, en el que cabe destacar la gran diferencia del nivel entre la plataforma y la cubeta de recogida. La primera vierte en la segunda a través de un canal en forma de pico vertedero. En la parte trasera del bolo se observa un rebaje para los anclajes del sistema de prensado. Mismo contexto que los anteriores.

-Pisquiriña: lagar en forma de bañera rectangular (1,77 m × 1,39 m × 37 cm) con canal de vertido en el centro del extremo inferior, hacia una pileta de recogida rectangular (85 cm × 50 cm × 46 cm). Sin contexto apreciable, debido a la cercanía con el núcleo urbano, poco más de 200 m al norte, podría haber sido explotado directamente desde el mismo.

-San Miguel: pila (García, 1999: 49) excavada en la roca que consta de dos cavidades rectangulares. La mayor de 1,92 m × 50 cm, la menor de 90 cm × 62 cm. El contexto es romano o alto-medieval, en las inmediaciones encontramos una tumba rupestre de doble cabecera. La cubeta ha sido remozada con cemento para su impermeabilización y, más recientemente, el lagar ha sido puesto en valor con la incorporación de un rodillo de piedra, supuestamente para prensar aceituna. Aunque, en nuestra opinión, presenta todas las características de un lagar de pisado de uva.

-Tabares: pileta muy erosionada (1,70 m × 1 m × 6 cm) de la que sólo se conserva una de sus paredes (la sur). Presenta planta rectangular, con desagüe en el lateral oeste, en forma de canal escalonado, lo cual la identifica, sin lugar a dudas, como un lagar rupestre. De hecho, el entorno continúa siendo hoy día una viña. A unos 100 m de distancia, encontramos una necrópolis con al menos 4 tumbas rupestres.

ESCURIAL

-Noques: lagareta rupestre de planta rectangular (97 cm × 70 cm), con una profundidad que oscila entre los 17 cm en el lado norte y los 12 cm en el lado sur. La roza visible en el lateral este, que se prolonga 1,2 m hacia ese lado, nos indica que las dimensiones previstas inicialmente para el lagar eran de 2,17 m. Adosada al afloramiento granítico donde se sitúa la lagareta, se observa una habitación rectangular delimitada por un muro a doble hilada. Esta construcción formaba parte de un asentamiento definido por restos de tégula o terra sigillata hispánica tardía. En el mismo entorno encontramos también un contrapeso, una base de prensa y la meta de un pistrinum.

GARCIAZ

-Dehesa de la Fuente Santa: lagar rupestre labrado en pizarra, con planta rectangular, muy regular (1 m × 2 m × 30 cm). Vierte mediante un canal de 60 cm de longitud y 13 cm de anchura. Situado junto al camino de los Molinos, en un asetamiento caracterizado por la presencia de tégulas y otras cerámicas de apariencia tardoantigua o mozárabe.

GARROVILLAS DE ALCONETAR

-Almendrales del Chaqueta: lagar rupestre con cubeta de recogida de grandes dimensiones y forma particularmente estrecha y alargada (1,98 m × 43 cm × 12 cm de profundidad máxima visible) en la que vierte un canalillo, igualmente prolongado (de 56 cm de longitud). La plataforma de pisado/prensado es poco profunda y de tendencia cuadrangular (3,14 m × 2,44 m × 4 cm), albergando dos zonas redondeadas en las que la roca no llegó a desbastarse del todo. No se aprecian materiales arqueológicos significativos en el entorno inmediato del lagar. No obstante, se sitúa a poco más de un kiómetro del núcleo urbano de Garrovillas.

-Altagracia: pequeña lagareta de planta rectangular (2,03 m × 94 cm × 23 cm de profundidad máxima) que vierte al exterior mediante de canal de 56 cm de longitud, en el que se aprecia el típico entalle escalonado. Se sitúa en un contexto agroganadero (chozos, corrales) de adscripción contemporánea y a algo más de medio kilómetro del yacimiento tardorromano de la ermita de Nuestra Señora de Altagracia, con el que quizás pudiera estar relacionada.

-Charcos del Portillo: pequeña lagareta de tendencia oval con unas dimensiones máximas de 1,63 m × 1,34 m y una profundidad media de 10 cm. El desagüe se sitúa en el lado oriental, en forma de canal de 24 cm de longitud y 10 cm de anchura. Sin contexto arqueológico definido.

-Dehesa Tejonera: lagar rupestre de grandes dimensiones (2,75 m × 2,5 m) y forma redondeada, en el que la superficie de trabajo es un rebaje de escasa profundidad, que aprovecha a inclinación natural de la roca, desembocando en una pileta profunda y rectangular (2,5 m × 62 cm × 31 cm de profundidad), mediante dos canales labrados en sus esquinas. Junto a uno de ellos, encontramos un canaillo de desagüe. Al lado del lagar encontramos un agujero de poste que podría evidenciar la presencia de una techumbre.

GATA

-Caseta del Mazo: estructura semirupestre de díficil interpretación situada junto a un caserío abandonado. Consta de una plataforma superior (3,40 m × 2,6 m) de planta cuadrangular, delimitada por un muro de mampostería al sur y por la propia roca cortada al norte y este. En un lateral se observa, parcialmente debido a la vegetación que lo cubre, un pilón de planta circular (2,86 m de diámetro y 10 cm de profundidad) con dos pequeños orificios (24 cm × 35 cm) en el costado. En el centro de la plataforma se adivina una pileta cuadrangular de 70 cm de lado. A esta plataforma se accede mediante una escalera formada por dos sillares bien escuadrados. Una seguna plataforma inferior presenta dos canales convergentes, el del lado este bien tallado mientras que el oeste aprovecha una grieta natural (para cumplir su función debiera haber estado sellada). La presencia del pilón circular y la pileta sugieren la presencia de un lagar semirupestre que, al igual que otros ejemplares contemporáneos, presentaría algunos elementos de fábrica (quedan restos de ladrillo macizo y mortero de cal junto a uno de los canales).

GUIJO DE GALISTEO

-Quesera del Moro (López, 2006: 4): lagar excavado en pizarra con planta de pila circular (210 cm × 207 cm × 30 cm) con una segunda área de prensado en forma de ara rotunda. Esta dualidad de sistemas, prensado/pisado, al igual que ocurre en otros lagares de la provincia, nos indica claramente que estamos ante un lagar de uva. Una tercera pila, también circular (100 cm × 98 cm × 41 cm), sirve como receptáculo de recogida. Los hallazgos en este lugar de época romana son numerosos, destacando la cerámica y entre ella fragmentos de dolia, sigillatas tardías, fusayolas y diverso material latericio.

GUIJO DE GRANADILLA

-Zurramandana: en el paraje, también conocido como el Huerto del tío Salvador, encontramos una pequeña lagareta, delimitada por un canal tallado en forma rectangular 1,46 m × 2,23 m). En cada esquina hay un orificio cuadrangular, de 10 cm de lado, que podría asociarse a un sistema de prensado singular (no documentado en ningún otro lagar en la provincia). Vierte al exterior mediante un canalillo. En los alrededores hay restos de poblamiento hispano-visigodo.

HINOJAL

-Cerca del Olivo: lagar rupestre realizado en pizarra, con plataforma rectangular (1,65 m × 2,02 m × 20 cm de profundidad) colmatada de tierra. Vierte en una cubeta ovoide (69 cm × 87 cm × 26 cm de profundidad) hoy día muy desgastada, a través de un largo canal, de 80 cm de longitud, de sección en V. En su parte final, este canal presenta el habitual entalle para encajar un pico vertedor. Con abundantes restos constructivos en el entorno, especialmente tégula.

-Cerca del Olivo II: junto al anterior, encontramos un segundo lagar relleno de tierra, que comparte los mismos rasgos en cuanto a pila rectangular dotada de un largo canal de desagüe (que, en este caso, no es recto, sino sinuoso). Al igual que el anterior, el canal presenta el típico entalle escalonado y vierte en una cubeta de recogida redondeada. Recientemente, ambos lagares han sido objeto de una limpieza, de la que desconocemos las circunstancias (la fotografía de dron corresponde a este segundo momento). En las inmediaciones hay un tercer lagar rupestre, que hemos llamado “Tachuela”.

-Cumbre: lagar de planta irregular (1,70 m × 2,23 m), excavado en pizarra, con la peculiaridad de que posee un largo canal curvo, de 1,85 m de longitud, que termina con el habitual entalle escalonado. A ambos lados de la plataforma, presenta sendos orificios de 7 cm y 9 cm de diámetro, respectivamente, que podrían relacionarse con algún tipo de techumbre. Se sitúa en el entorno de la ermita de Santo Toribio, donde existía otro lagar rupestre, hoy casi desaparecido.

-Rastrillo: pila rectangular (88 cm × 2 m × 21 cm) situada casi dentro del cauce de un arroyo de aguas estacionales. El canal de salida es corto, y presenta el típico entalle escalonado de los lagares rupestres (no obstante, la estructura ha sido interpretada a veces como lavadero de lanas, lo que explicaría su localización y que el fondo apenas esté basculado). No conocemos asentamientos con los que pudiéramos relacionar este ejemplar, más allá de varios corrales y chozos del entorno.

-Santo: tenemos noticias de la existencia de un lagar rupestre junto a la ermita de Santo Toribio, excavado en pizarra, que fue destruido para la construcción de una pista de tierra. Actualmente solo es visible una de las paredes. Mismo contexto que el lagar de la Cumbre.

-Tachuela: lagareta rupestre, de pequeñas dimensiones, labrada en un afloramiento pizarroso en el cordel que se dirige al río. La plataforma es rectangular (1,43 m × 1,18 m × 5 cm) y desemboca en una cubeta ovoide (42 cm × 33 cm × 14 cm), a través de un canal de 20 cm de longitud. En las cercanías encontramos una necrópolis rupestre y el asentamiento romano de la Cerca del Olivo.

IBAHERNANDO

-Virgen de la Jara: en el entorno de la ermita de la patrona de Ibahernando encontramos varios contrapesos y un forum, pero el posible lagar rupestre lo hemos localizado a unos 400 m al nordeste, al lado derecho de la carretera, en dirección al pueblo, en forma de dos pilas, una cuadrada y otra circular, sin aparente conexión entre ambas. Contexto: Bajo Imperio romano.

MALPARTIDA DE CÁCERES

-Estantes: lagar rupestre de planta ovalada (1,35 m × 2,05 m × 12 cm), en forma de pileta poco profunda, que vierte a través de un ancho canal (23 cm, con 32 cm de longitud). Se sitúa en un extenso yacimiento (superior a las 15 has) con, al menos, 19 tumbas rupestres. En los últimos años se han excavado algunas estancias que han alumbrado las ruinas de un asentamiento rural de carácter agropecuario, tipo villa, que podría enmarcarse entre los siglos VI e inicios del IX d.C. La presencia de un contrapeso cilíndrico y la abundancia de grandes vasijas de almacenamiento complementa a los cuatro lagares rupestres documentados.

-Estantes II: lagar rupestre de planta aparentemente rectangular (2,40 m × 1,80 m) del que sólo se aprecia el lateral sur. En el lado oeste se aprecia el orificio de salida (6 cm de diámetro) y a continuación el habitual entalle de 14 cm de anchura y 18 cm de longitud. Está colmatado de tierras y mampuestos, por lo que ha podido ser documentado correctamente. Mismo contexto que el anterior.

-Estantes III: lagar rupestre de planta rectangular (2,73 m × 1,10 m × 40 cm de profundidad), con salida a través de un canal de 32 cm de longitud y 22 cm de anchura, que muestra el típico entalle destinado a la inserción de un vertedor. Mismo contexto que los anteriores.

-Estantes IV: pequeña lagareta de planta irregular (1,67 m × 93 cm × 4 cm), y acusada inclinación, con salida en una muesca a modo de canal, de 23 cm de longitud. En la parte superior, hay una pequeña plataforma de función incierta mientras que en la parte baja hay un orificio cuadrangular (de 15 cm de lado) muy erosionado. Mismo contexto que los anteriores.

-San Isidro: la pila calcatoria (de forma rectangular, con resalte circular, de 1,97 m × 1,45 m, profundidad que oscila entre los 57 cm y los 31 cm) y el lacus (semicircular, semienterrado) se comunican a través de una perforación en un lateral. La pila presenta, en un lateral, un rebaje a modo de escalón, probablemente para verter los cestos en su interior. En el entorno de la ermita de San Isidro encontramos, al menos, 17 sepulcros excavados en la roca y restos de un asentamiento del Bajo Imperio.

-Trescientas: lagareta rupestre situada en la periferia de un yacimiento de cronología romana, de gran extensión y con gran cantidad de restos materiales en superficie, incluyendo, al menos, 25 tumbas rupestres, un pie de prensa y un cilindro contrapeso. La cubeta del lagar tiene tendencia cuadrangular (1,57 m × 1,96 m × 13 cm) y vierte mediante un largo canal de 89 cm de longitud. En el centro de la pila se sitúa el resalte circular habitual en muchos de los lagares más antiguos de la provincia de Cáceres.

-Trescientas II: tumba rupestre de planta trapezoidal (1,92 m × 42 cm × 56 cm) situada en la zona occidental del yacimiento (actualmente junto a una zahúrda). Debido al pronunciado basculamiento del fondo y al orificio de salida en la pared (16 cm × 8 cm), pensamos que la inhumación pudo ser reutilizada, en un segundo momento, como una lagareta de pisado.

MATA DE ALCÁNTARA

-Arroyo del Pato: lagar rupestre de grandes dimensiones, con plataforma semicircular, poco profunda, y pilón de recogida rectangular. Ambas áreas se encuentran cubiertas de tierra. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Bocanegra: se trata de un lagar rupestre típico de la comarca de Alcántara en cuanto a su tipología, plataforma poco profunda que vierte a una cubeta rectangular a través de un pico vertedero con canalillo. De todos modos, ambas áreas se encuentran cubiertas de tierra. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Bocanegra II: a pocos metros del anterior, y también en el entorno de las casas de Bocanegra, encontramos un segundo lagar rupestre, del que apenas se insinúa la cubeta de recogida. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Borrero: lagar rupestre de grandes dimensiones, de tendencia circular, que vierte a través de un pronunciado pico vertedero, a una cubeta rectangular. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Camino de Concha: lagar rupestre ejecutado al pie de un bolo granítico, cuya pared ha sido tallada como paso previo a la instalación. No obstante, solo se distingue un lateral, pues el resto parece haber sido desmontado (o bien permanece cubierto de tierra). Se compone de una pila superior irregular y una cubeta de recogida rectangular.

-Camino de Concha II: a 200 m del anterior, en el mismo camino, encontramos un lagar apenas visible por estar cubierto de tierra. Tan solo se aprecia la cubeta de recogida, rectangular, suministrada por un canal provisto de pico vertedero. La plataforma superior permanecía enterrada en el momento de la documentación.

-Camino Morenito: lagar de grandes dimensiones en el que apenas se intuyen las formas por estar cubierto de tierra. La plataforma superior se acomoda entre dos canchos y la cubeta de recogida parece adosada a algún tipo de estructura muraria. Ambos espacios conectan a través de un canal que corre por un pico vertedero.

-Camino Naharro: lagar trabajado en una piedra lisa e inclinada, donde han practicado dos rebajes que convergen, formando una V, hacia un canal en forma de pico vertedero. Este último vierte en una pila rectangular (150 cm × 80 cm) colmatada de tierra.

-Camino Naharro II: la plataforma superior apenas está trabajada y el pilón de recogida solo se intuye por estar cubierto de tierra. No obstante, el pico vertedero, y el canal de vertido en él labrado (de gran longitud) identifican la estructura como un lagar rupestre. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Canchal de Pera I: lagar rupestre que aprovecha, por el lado norte, la pared vertical de un afloramiento granítico; mientras que, por el sur, queda delimitado por un canal de 2,6 m de longitud (la anchura del lagar habría sido 1,9 m). La inclinación natural de la lancha habría conducido el mosto hasta una posible cubeta de recogida, no visible porque está enterrada, precedida por un entalle rectangular de 50 cm × 30 cm.

-Canchal de Pera II: lagar rupestre cubierto de tierra y piedras que solo es visible con dificultad. Se sitúa al pie de un afloramiento granítico vertical, en el que algunas rozas horizontales podrían testimoniar la presencia de una techumbre, siquiera precaria. La plataforma superior tiene una longitud de 2,85 m, sin poder determinar la anchura. Vierte a una cubeta de recogida de 1,10 m × 90 cm de anchura máxima visible.

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-Canchal de Pera III: lagar rupestre sin terminar, pues solo parece trazado, en la superficie de una lancha granítica, el lateral superior de la cubeta de recogida (provista del habitual pico vertedero).

-Canchal de Pera IV: lagar rupestre cubierto de tierra en el que la plataforma superior, circular, parece delimitada por mampuestos de gran tamaño. Vierte en una cubeta de recogida, también circular, a través de un canalillo. Presenta, por su planimetría y fábrica, un formato poco habitual en el término matiego. Foto cortesía Alberto Durán Sánchez.

-Canchal de Pera V: lagar rupestre con plataforma poco labrada, provista de un pico vertedero con canalillo. Se sitúa a cierta altura, por lo que podría verter en algún tipo de recipiente cerámico, en lugar de en una cubeta de recogida. Foto cortesía Alberto Durán Sánchez.

-Caraciolo: lagar de forma oval (4,30 m × 3,25 m × 8 cm de profundidad) que vierte a una pila rectangular (1,75 m × 86 cm, 45 cm de profundidad) mediante un canalillo en forma de pico de vertido. Se localiza en un olivar, junto a una casa y un chozo, con los que podría estar relacionado

-Caraciolo II: lagareta rupestre de pequeñas dimensiones, apenas visible, puesto que tanto la plataforma como la cubeta están cubiertas de tierra. La segunda es la única zona que se aprecia con claridad, aunque cubierta de tierra, siendo de planta rectangular.

-Caraciolo III: lagar rupestre de grandes dimensiones. La plataforma superior es irregular y poco profunda, vertiendo directamente a una cubeta, también irregular, situada a 70 cm por debajo de la misma. La segunda, que se encuentra descubierta, consta de un pocito circular.

-Caraciolo IV: lagar rupestre en el que solo es visible una cubeta de tendencia rectangular. El trazado de un camino podría haber enterrado el pilón de recogida. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Caraciolo V: lagar cubierto de tierra en el que solo se intuye el pilón inferior, rectangular y alargado. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Casa Córdoba: Lagar apenas visible por estar cubierto de tierra. Únicamente se observan los bordes de la cubeta de recogida, rectangular y con canalillo de vertido. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Casa Dolores: lagar de planta trapezoidal (3,45 m × 2,60 m, 3 cm de profundidad media) que desemboca, a través de un canal, en una pila rectangular (1,60 m × 80 cm, 56 cm de profundidad). Posee, además, un hueco rectangular en el lateral, quizás asociado a un mecanismo de prensa y, a un metro de la pila de recogida, un rebaje circular que no sabemos interpretar.

-Casa Dolores II: solo la cubeta de recogida está labrada con cierto esmero, rectangular, provista de pico vertedero. La plataforma de pisado es poco profunda y se encuentra cubierta de vegetación. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Casa Esquilina: lagar de grandes dimensiones sobre cuya plataforma se construyó, a mediados del s. XX, una casa de campo (el hogar coincide claramente con una de las esquinas). Vierte a través de un canal en pico, apenas pronunciado, en una cubeta de recogida rectangular. Alrededor hay elementos etnográficos asociados a la vivienda.

-Casa Pata: 

-Cerca Carcabosino: lagar situado en una lancha alta que destaca en la vaguada de un arroyo estacional. Sin embargo, ambas pilas apenas se intuyen por la tierra que las cubre. La plataforma es de tendencia cuadrangular de 3 m × 3,5 m. El canal tiene 30 cm de longitud y 6 cm de ancho. La cubeta de recogida tampoco es visible, con unas medidas aproximadas de 1,5 m × 1 m. En lo alto de la peña se aprecian materiales constructivos de una edificación derruida.

-Cerca Carcaboso: a 160 m de distancia del anterior, y también alineado con el camino del Toronjil, encontramos otro lagar rupestre igualmente cubierto por la vegetación. Sí se aprecia con claridad una de las esquinas de la plataforma superior y la cubeta de recogida, que es rectangular, a la que vierte través de un canalillo. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Cercado Bordera: junto al arroyo de las Viñas, encontramos esta pequeña lagareta de diseño sencillo, que parece aprovechar la concavidad natura de la roca. La cubeta de recogida está cubierta de tierra. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Cercado César: lagar rupestre de grandes dimensiones con una cubeta de recogida provista de pico vertedero. La plataforma superior presenta, a ambos lados, huellas de una prensa. En el afloramiento granítico lateral, se realizó un lecho para encajar la viga y, justo en frente, dos agujeros de poste cuadrangulares para los arbores. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Cercado César II: a unos 60 m al sur del anterior, encontramos un segundo lagar de grandes dimensiones, visible con dificultad, pues la cubeta está cubierta de tierra y su forma solo queda insinuada por la hierba. Dos grandes canalillos parecen conducir a ella. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Cercado Delicias: lagar con plataforma poco trabajada, que vierte en una cubeta de recogida rectangular. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Cercado Delicias II: lagar rupestre de grandes dimensiones, apenas visible por estar cubierta de tierra. La presencia de entalles parece indicar que constaba de una antigua prensa. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Cercado José María: lagar de forma circular, de gran extensión (4,25 m × 3,30 m, 6 cm de profundidad media). Un canal de vertido comunica con una pila rectangular (1,55 m × 60 cm) situada a 1,35 m de altura respecto al canal de vertido.

-Cercado José María II: pila rectangular de un lagar rupestre, con canal de vertido en forma de pico (1,67 m × 90 cm, 45 cm de profundidad máxima visible). La plataforma de pisado/prensado no se distinguía por estar cubierta de tierra.

-Cercado José María III: lagar de forma circular de gran extensión, colmatado de tierra y cruzado por una pared de piedra seca que sirve de lindero entre varias propiedades. Al otro lado de la misma, es visible una pila rectangular (1,56 cm × 56 cm), cubierta de hojarasca.

-Cercado Maza: lagar de forma trapezoidal (3,90 m de longitud, anchura variable entre 2,73 m y 1,83 m y profundidad de unos 35 cm) excavado entre dos rocas, una de las cuales, la del lateral norte, conserva dos escalones de función incierta (entre la roca y la plataforma de trabajo hay dos metros de diferencia, lo cual descarta que la escalera sirva para acceder al lagar; aunque sí pudiera ser para accionar algún mecanismo de prensado). Desemboca a través de un canal de vertido en una pila rectangular (1,35 m × 68 cm, 70 cm de profundidad). Junto a esta pileta, se observan un rebaje y restos de mortero, que evidencian que parte de la pared este estuvo construida con fábrica.

-Cercado Maza II: lagar rupestre con la singularidad de tener dos cubetas de recogida superpuestas. La plataforma de trabajo presenta forma semicircular, de escasa profundidad, vertiendo a través de un canalillo en forma de pico vertedero. La cubeta rebosa en una segunda pila a través del mismo elemento, particularidad única en la provincia de Cáceres. Esta segunda pila de recogida no se observa completa por la vegetación que la cubre.

-Cercado Morales: lagar rupestre labrado en una lancha granítica de cierta altura. El elemento mejor definido es la cubeta de recogida (1,2 m × 80 cm), parcialmente cubierta de tierra) y con pico vertedero muy erosionado. La plataforma superior presenta planta ovalada (2,15 m × 3,7 m aproximadamente).

-Cercado Morales II: a unos 50 m del anterior, encontramos un segundo lagar rupestre labrado en una lancha granítica, siendo visible con dificultad debido a la tierra que lo cubre. De la plataforma superior, solo se intuyen dos canales que vierten en una pileta rectangular, cubierta hasta los bordes.

-Cercado Pata: lagar de forma rectangular, que incluye dos huecos rectangulares tallados en la misma roca (a modo de forum) para la inserción de los arbores de la prensa. Desemboca a través de un canal de vertido un tanto peculiar, por su sección romboidal, más ancho en la base que en la parte superior, a una pila situada a 1,28 m por debajo del área de prensado. Junto al lagar se conserva un contrapeso cilíndrico partido por la mitad.

-Cercado Roble: lagar rupestre de singular tipología, puesto que consta de dos cubetas de recogida, una de ellas rectangular y la otra de tendencia cuadrangular. La primera sustituyó a la segunda, debido probablemente a que estaba realizada entre dos canchos, lo que sin duda debía comprometer su estanqueidad o, quizás, no aprovechaba bien la inclinación natural de la roca. Durante la reforma, se habría modificado la planta general del lagar, quedando la primera cubeta anulada. Ambas constan de pico vertedero, aunque poco pronunciado. En cuanto a la plataforma superior, aprovecha solo la parte inferior de una lancha bastante alargada. Un agujero de poste cuadrangular, en un cancho vecino, evidencia la posible implementación de algún sistema de prensado.

-Cercado Roble II: a 300 m al sur del anterior encontramos un segundo lagar rupestre sin más labra que dos canalillos que convergen en una pila rectangular mediante un pico vertedero bastante erosionado.

-Charco Nave: lagar de forma pentagonal (1,93 m × 1,80 m, 33 cm de profundidad) con canal y pico vertedero hacia otra pileta irregular (1,60 m × 87 cm, 25 cm). La pila mayor presenta el ara rotunda propia de los lagares rupestres más antiguos de la provincia y, en el exterior, aunque en su mismo eje, fue practicado un agujero circular para la inserción de un objeto, tal vez una horquilla para el apoyo del prelum, cuyo negativo también es visible en la pared del lagar. Los lagares del Charco de la Nave, San Lorenzo y Tras la Cumbre se sitúan muy próximos entre sí, formando un extenso poblamiento de cronología tardo-romana, con tumbas rupestres compartiendo espacio con estos mismos lagares.

-Charco Nave II: lagar de forma ovalada (1,50 m × 1,45 m × 60 cm) con canal de salida hacia otra pileta más pequeña (90 cm × 55 cm, parcialmente visible por estar cubierta). Sobre la pared del fondo hay un orificio circular excavado intencionadamente, posiblemente para encajar un prelum que, en cualquier caso, sería de reducidas dimensiones.

-Charco Nave III: lagar rupestre, encajado entre dos canchos, visible con dificultad pues las rocas parecen haber sido picadas con posterioridad. Se compone de dos pilas rectangulares (3,05 m × 2,15 m, 49 cm de profundidad) que a través de un canal de vertido comunican con otra cubeta, la cual solo conserva uno de los lados (tenía 1,75 m de ancho). Al lado del lagar hay un sepulcro excavado en la roca.

-Charco Nave IV: lagar rupestre de grandes dimensiones cuyo fondo permanece cubierto de tierra. Presenta planta cuadrangular, con salida en forma de canal en una de sus esquinas.

-Chusca: lagar rupestre de grandes dimensiones, del que apenas se intuye la plataforma superior, de tendencia cuadrada, pues se encuentra cubierto por tierra (en el interior del área de trabajo crece una encina).

-Chusca II: a apenas 30 m del anterior, encontramos un segundo lagar, con plataforma delimitada por un canalillo en forma de copa que desemboca en una cubeta, rectangular y profunda, provista de pico vertedero.

-Chusca III: más alejado, casi ya en el paraje de Vaquito, encontramos una pila rectangular, más profunda en una de sus laterales. En ese lado parece desembocar la plataforma de trabajo, realizada en la lacha lateral. No obstante, el lagar ha sido reaprovechado con fines ganaderos, encharcando la roca con bordes de cemento.

-Coletos: lagar rupestre de tendencia circular, que presenta la pared norte casi perdida. Vierte directamente a una cubeta de recogida rectangular.

-Concha: La plataforma superior solo se intuye pues está cubierta de tierra. La cubeta de recogida es de buena factura, rectangular, con el característico pico vertedero. Fotografía cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Concha II: la plataforma superior no es visible por estar cubierta de tierra (presenta una pared de mampuestos, de cerramiento de cercado, construida encima). La cubeta de recogida es pequeña, rectangular, de 80 cm × 55 cm.

-Córdoba: lagar situado entre dos canchos altos. La plataforma está colmatada por tierra y vegetación, pero desemboca en una pileta rectangular, mediante un canalillo.

-Córdoba II: lagar trabajado en una lancha granítica lisa e inclinada, sobre elevada respecto al terreno circundante, en la que se han practicado tres rebajes que convergen, formando un tridente, hacia un canal de desagüe. Este último vierte en una pila de tendencia cuadrangular (85 cm × 90 cm, 33 cm).

-Córdoba III: Lagar con plataforma de tendencia circular, poco profundo, aunque la vegetación impide ver si se trata de un rebaje en forma de pila o sólo un canal que conduce hasta una cubeta rectangular. Junto a ella hay un agujero de poste abierto en la roca, aunque desconocemos si hay más.

-Córdoba IV: lagar rupestre de tendencia circular y escasa profundidad, con un orificio para husillo central. Vierte directamente a una cubeta de recogida rectangular, aunque presenta los bordes redondeados.

-Córdoba V: lagar rupestre escasamente trabajado en la plataforma superior y cubeta rectangular y profunda, como es habitual en los lagares de la comarca alcantarina. Destaca en este caso la cuidada factura del pico vertedero, de forma triangular.

-Córdoba VI: en las inmediaciones de la Casa de Córdoba, junto a una casa de labor en ruinas, encontramos un lagar rupestre, cuya área de trabajo apenas es visible debido a la tierra que lo cubre, pero el lado inferior aparece delimitado por un canal semicircular. Vierte a través de un pico vertedero pronunciado en una pileta rectangular (1,4 m × 78 cm × 30 cm de profundidad), con la peculiaridad de ser ligeramente curvada.

-Córdoba VII: unos metros al sur de la casa de Córdoba encontramos un lagar rupestre, parcialmente cubierto de tierra. La plataforma superior es poco profunda, aunque en uno de sus laterales se ha recortado sobre un cancho natural. La cubeta de recogida, de tendencia rectangular (aunque con un lado curvado), está también colmatada.

-Córdoba VIII: el último lagar de la finca Córdoba se sitúa, como los anteriores, en el entorno de la casa que le da nombre. Se trata de un ejemplar de grandes dimensiones en el que la plataforma superior está cubierta de tierra, aunque se intuye que está poco trabajada. Por el contrario, la cubeta de recogida es rectangular, de buen tamaño. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Cuco: se trata del ejemplar más cercano a la población, a apenas un kilómetro y medio de distancia. En este lagar rupestre solo es visible la plataforma superior (la cubeta de recogida apenas queda insinuada, pues está cubierta de tierra), con la peculiaridad de que el entalle de la prensa (cruciforme) se sitúa dentro de esta misma área de trabajo. Fuera de ella, en el mismo eje, encontramos un rebaje circular, quizás el asiento del contrapeso.

-Dehesa Giralda: en el margen del camino de Garrovillas encontramos un lagar rupestre de grandes dimensiones que, sin embargo, no puede observarse por completo porque está cubierto de tierra. La plataforma superior parece de tendencia circular, vertiendo a una cubeta rectangular a través de un canal bastante ancho. Junto a la cubeta existe un rebaje rectangular, tal vez indicio de la presencia de un mecanismo de prensado. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Delicias: en el entorno de la Casa de las Delicias, encontramos un lagar rupestre en el que destaca la pronunciada pendiente de la plataforma superior, apenas delimitada por un canal semicircular, complementado por un segundo de desagüe. Vierte a una pila de recogida provista de un pronunciado pico vertedero.

-Dorotea Grado: lagar rupestre visible con dificultad, pues se encuentra camuflado por la construcción de una casa labor, justo encima de él. En una de las estancias se aprecia la esquina de la plataforma superior, junto a uno de los huecos cruciformes típicos para el anclaje de los arbores.

-Dorotea Grado II: a 50 m de distancia del anterior, pequeña lagareta en la que la plataforma y cubeta comunican de forma secante, sin canales ni picos vertederos de por medio.

-Dorotea Grado III: lagar rupestre cubierto de tierra en el que solo es visible el pico vertedero, redondeado. El resto de la estructura apenas se intuye debido a los depósitos de tierra que la cubren. Mismo contexto que los anteriores.

-Espinosa: lagar rupestre de planta ovalada, de grandes dimensiones y escasa profundidad, que vierte mediante canal, en forma de pico vertedero, a una cubeta de recogida rectangular.

-Espinosa II: lagar en el que solo es visible la cubeta de recogida, circular, colmatada de tierra, provista del habitual pico vertedero.

-Espinosa III: lagar inacabado en el que la cubeta de recogida, aunque marcada en la lancha granítica, solo se vació en una de sus mitades. Así mismo, la plataforma superior no ha sido rematada en uno de sus laterales (se observa el rebaje basto realizado en la roca), quedando el opuesto delimitado por un largo canalillo. Con todo, posee todos los elementos para, aunque inconcluso, haber sido puesto en uso; lo que demuestra el pragmatismo de estos elementos, donde la utilidad prima sobre cualquier cuestión estética.

-Espinosa IV: estructura rupestre difícil de clasificar pues se encuentra cubierta de tierra y vegetación. La planimetría recuerda a algunos lagares portugueses de la zona de Serra da Estrela, con plataforma de pisado alargada y estrecha, aunque, en este caso, dicha cubeta se encuentra en posición inferior; es decir, es la que parece recibir el líquido resultante del trabajo en una pila de tendencia rectangular.

-Espinosa V: lagar rupestre en el que solo es visible la cubeta de recogida, rectangular, de buena labra, provista del habitual pico vertedero. La plataforma superior, que apenas se intuye, estando cubierta de tierra, parece circular.

-Espinosa VI: lagar rupestre que aprovecha la inclinación natural de la lancha granítica, para recoger lo exprimido en una cubeta rectangular a la que vierten dos canales laterales y otros dos, algo más cortos, en posición central.

-Espinosa VII: lagar rupestre marcado en una lancha granítica que, sin embargo, no se llegó a ejecutar. La cubeta de recogida hubiera presentado unas dimensiones aproximadas de 75 cm × 1,9 m, mientras que el área de pisado hubiera aprovechado la inclinación natural de la roca.

-Espinosa VIII: lagar rupestre de tendencia oval y pileta de recogida rectangular. En uno de los laterales de la pared, en el exterior de la plataforma, se observa un agujero de poste circular. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Espinosa IX: lagar rupestre del que solo es visible el característico pico vertedero, pues se encuentra bajo una casa de labor que se construyó justo encima de la estructura; de modo que la cubeta de recogida se encuentra fuera de la vivienda y la plataforma de pisado/prensado en el interior.

-Esquilina: cubeta rectangular, actualmente cubierta de tierra, que podría haber sido la pila de recogida de un lagar rupestre, en el que, sin embargo, no se observa labra para la plataforma superior (quizás fuera de fábrica). Se sitúa a apenas 100 m del ejemplar de Casa Esquilina.

-Fraila: lagar de grandes dimensiones con plataforma poco profunda, apenas trabajada en la roca. Vierte, a través de un pico vertedero poco pronunciado, en una gran cubeta rectangular. Se sitúa en el entorno de la Casa de la Fraila, con la que podría estar relacionada. De hecho, junto a él se levanta una garita que guarda el acceso a la propiedad. En la finca hubo viñedos hasta el pasado s. XX, que eran conocidas como vides de San Benito, aunque hoy día junto al lagar hay un olivar.

-Fraila II: lagar rupestre sobre el que se construyó una de las cuadras de la Casa de la Fraila, cuando la estructura ya estaría en desuso. La plataforma es de planta circular y conduce el líquido, mediante un canal con pico vertedero, hacia una cubeta de recogida rectangular. Presenta la singularidad de que, al lado, hay otra cubeta a la que vierte un canalillo de desagüe, sin área superior, que nos indica que se produjo un replanteo en la orientación del lagar cuando éste se estaba ejecutando. Todas las pilas están cubiertas de tierra, lo que, junto a los escombros de las cuadras, dificulta su observación.

-Fraila III: a unos 120 m al este de la Casa de la Fraila encontramos un lagar con una cubeta superior que supera los 40 cm de profundidad máxima visible (se encuentra colmatada de tierra), vertiendo en una pila de recogida igualmente cubierta. Uno de los laterales del ingenio parece haber sido desmontado, quizás como cantera para extracción de piedra.

-Fraila IV: entre la Casa de la Fraila y el arroyo de la Rivera encontramos un lagar rupestre en el que no se aprecia trabajo en el área de prensado/pisado (quizás estuviera realizada con fábrica o madera), desembocando en una pila rectangular de buena labra a través de un canal también bien escuadrado.

-Fraila V: la preparación de la parte superior del cancho sugiere que se destinaba a un lagar rupestre que, finalmente, no fue realizado. Fotografía cortesía de Alberto Durán.

-Hoja Bolseras: lagar rupestre apenas visible pues se encuentra cubierto de tierra. Solo se aprecian los bordes de la cubeta de recogida, que es rectangular, de buen tamaño, donde vierte directamente un canalillo.

-Huerta Naharro: en el interior del corral anexo a una casa de labor, encontramos un lagar rupestre apenas visible por los muros de la construcción que lo cubren parcialmente. Solo la cubeta de recogida es visible, con un largo canalillo de desagüe. Foto cortesía Alberto Durán Sánchez.

-Huertina Mora: lagar rupestre localizado sobre un cancho granítico alargado. La plataforma de pisado no presenta ninguna preparación, tan solo está delimitada por un canal perimetral, recto en un lateral y curvo en el otro. Vierte directamente a una cubeta rectangular, de buena profundidad.

-Laguna Nueva: lagar rupestre de grandes dimensiones, con planta de tendencia circular, con paredes poco profundas. Vierte, a través de un canalillo central, a una cubeta de recogida en forma de media luna, adaptada por completo a la forma del afloramiento granítico, aunque no se llegó a rebajar en uno de sus extremos. Junto a ella, hay un canal de desagüe, en caso de excedente.

-Lancha Alta: de este lagar sólo es visible la cubeta de decantación, a la que vertía, mediante un canalillo, la pila superior, que actualmente está colmatada de tierra (sería rectangular o cuadrangular). La cubeta es de grandes dimensiones y gran profundidad (2,40 m × 1,50 m × 80 cm); posee, además, huecos rectangulares para la colocación de vigas o columnas que formaban parte del ingenio de prensado.

-Lancha Alta II: lagar de forma rectangular (2,50 m × 1,60 m) con canal de vertido hacia una pileta rectangular de bordes redondeados (1,30 m × 70 cm × 30 cm), actualmente cubierta de tierra. Destaca la aparente desproporción entre ambas cavidades, así como las dos masas rocosas, entre las que queda enmarcada la plataforma superior (algo bastante frecuente en el término matiego).

-Lancha Alta III: lagar rupestre realizado en una lancha granítica, a ras de suelo, que parece haber sido picada para extraer piedra de ella. Solo conserva íntegramente la pared inferior, de escasa altura, en cuyo centro se sitúa el canalillo de desagüe. En sus proximidades encontramos un contrapeso.

-Lancha Alta IV: lagar rupestre sumamente rudimentario, que aprovecha la inclinación natural de la parte superior de un cancho, sin apenas labra, para verter al exterior mediante un canalillo escalonado (prácticamente el único elemento identificatorio). El hueco lateral, también natural, del afloramiento parece indicado para alojar una tinaja.

-Majuelo: lagar rupestre sobre una lancha granítica. La cubeta de recogida es rectangular (1,76 m × 76 cm), aunque cubierta de tierra, a la que vierte, mediante pico vertedero de cuidada factura, una plataforma de pisado apenas conformada por tres canales que conducirían el mosto hasta ella.

-Marañón: parece inacabado, puesto que el pico vertedero no presenta canal labrado alguno. La pileta a la que vierte, es rectangular (1,46 m × 75 cm), de buena labra. En cuanto a la plataforma, se observa un canal en forma de medio rectángulo. Al sur del lagar había una pequeña construcción de la que solo se ven algunos mampuestos y dos muros formando una esquina. Aparte de estos restos, no se distinguen materiales remarcables en superficie. El conjunto de lagares de Marañón se extiende por una amplia área entre el arroyo del mismo nombre y la casa de la Fraila.

-Marañón II: lagar rupestre actualmente apenas visible, puesto que está escondido entre retamas y cegado por tierra. No obstante, se aprecia una plataforma de prensado/pisado de grandes dimensiones, con pico vertedero poco pronunciado, que desemboca en cubeta de recogida rectangular.

-Marañón III: lagar de tendencia circular sito entre dos canchos de cierta altura. Pese a que está cubierto con tierra, destaca por la gran inclinación presente en el área de trabajo, que finaliza en un canal en pico vertedero pronunciado. Posee, además, una cubeta de recogida de tendencia cuadrangular, rellena de tierra. Junto al lagar, crece un pequeño bosque de galaperos, con restos de una edificación, donde, al parecer, son frecuentes los hallazgos de balas de arcabuz. Se encuentra cercano a las fincas de la Lobera y la Fraila, que también poseen lagares rupestres.

-Marañón IV: lagar apenas visible por la tierra y la vegetación que lo cubre. Sin embargo, se aprecia una amplia plataforma de tendencia rectangular que vierte, a través de un pico, en una cubeta también rectangular. Se sitúa en el entorno de la casa de la Lobera.

-Marañón V: lagar rupestre colmatado de tierra en el que solo la pileta inferior es visible con claridad, con pico vertedero pronunciado de forma cuadrada. En uno de sus laterales, esta pileta presenta una especie de apéndice, como si se hubieran replanteado sus dimensiones iniciales.

-Marañón VI: lagar rupestre de planta redondeada (aunque con uno de sus lados rectos), vertiendo al exterior a través de un canalillo, sin aparente cubeta de recogida. Un hondo rebaje exterior parece destinado a alojar un mecanismo de prensado.

-Marañón VII: Lagar con plataforma superior de tendencia triangular, vertiendo en una cubeta rectangular mediante pico vertedero. La primera, fuera del eje de la misma, consta de un pequeño agujero de poste en su interior. Fotografía cortesía Alberto Durán Sánchez.

-Marañón VIII: lagar escasamente trabajado pues parece aprovechar el hueco natural entre dos canchos, vertiendo a una cubeta rectangular (esta sí, de cierta profundidad). Fotografía cortesía Alberto Durán Sánchez.

-Marañón IX: lagar rupestre en el que solo es visible la cubeta de recogida, rectangular, provista del habitual pico vertedero. El resto de la estructura parece cubierto por la capa vegetal. Fotografía cortesía Alberto Durán Sánchez.

-Marañón X: Lagar semicircular, de escasa profundidad, que vierte a cubeta de recogida a través de un pico vertedero. Consta, además, de un largo canalillo rectilíneo de desagüe. Fotografía cortesía Alberto Durán Sánchez.

-Marañón XI: lagar cubierto de tierra, del que solo sobresale el característico pico vertedero (en este caso bastante erosionado). Fotografía cortesía Alberto Durán Sánchez.

-Marañón XII: lagar rupestre de extrema simplicidad. Presenta planta redondeada y vierte a un estrecho pasillo entre dos canchos (donde no hay posibilidad de que exista una pileta de recogida, por lo que se haría en un recipiente). Esta salida se realiza a través de un canalillo corto, con el típico entalle destinado a encajar el pico vertedero. Fotografía cortesía Alberto Durán Sánchez.

-Marañón XIII: lagar excavado al pie de un bolo granítico, apenas visible por estar cubierto de tierra. De toda la estructura tan solo se intuye una de las paredes de la plataforma de pisado/prensado. Fotografía cortesía Alberto Durán Sánchez.

-Medrano: en el paraje encontramos dos lagares rupestres que comparten espacio en la misma roca, algo no del todo inusual en la provincia de Cáceres (encontramos, por ejemplo, paralelos en el Esprimijo de Trujillo, Virgen de los Hitos de Alcántara, los Pinares de Alcántara o Viña Severiano de Ceclavín, todos ellos de diferentes cronologías). Medrano I tiene una cubeta de recogida oval, alargada e irregular, mientras que la plataforma de pisado/prensado apenas se compone de tres canales de recogida, en forma de horquilla. Pocos metros al oeste del lagar, se observa un agujero de poste rectangular, quizás para la inserción de un poste de una prensa. La lancha se sitúa junto a una casa de campo, con la que podrían estar relacionados ambos ingenios.

-Medrano II: lagar similar al anterior, aunque de mayores dimensiones. La plataforma está delimitada por un canal semicircular que conduce a una cubeta de recogida, apenas visible por la tierra que la colmata.

-Milana: situado sobre un bolo granítico de cierta altura, el lagar consta de plataforma poco trabajada que vierte, a través de un canalillo, a una cubeta rectangular. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Mojama: lagar trabajado en una piedra lisa e inclinada de forma natural, en la que se ha practicado un somero rebaje que converge hacia un canal de salida. La cubeta inferior es rectangular (1,43 m × 70 cm × 25 cm de profundidad) con pico vertedero y una oquedad circular en el fondo para la completa recogida del mosto.

-Mojama II: lagar de forma trapezoidal (2,50 m × 2,80 m × 4 cm) con pico vertedero que desemboca en una pila rectangular (1,35 m × 70 cm × 25 cm). La presencia de varios agujeros de poste parece indicar la instalación de algún tipo de techumbre sobre el área de trabajo.

-Mojama III: lagar de planta trapezoidal con el lado derecho roto (3,55 m de longitud, 60 cm de profundidad máxima visible) que desemboca en una pila rectangular (1,40 m × 65 cm × 40 cm). En la pared que se conserva, de bastante altura, resultado del picado de un cancho, se observa un orificio para la inserción de una viga.

-Mojama IV: lagar rupestre sito al pie de un cancho alto, en el que la plataforma de pisado (2,60 m × 2,04 cm) apenas está trabajada desembocando directamente en una pila de recogida rectangular (1,90 m × 64 cm). Adelantado a la segunda, encontramos un agujero de poste rectangular que difícilmente habría servido para el prensado.

-Mojama V: lagar rupestre con la tipología típica del término matiego, es decir, plataforma poco trabajada que vierte en una pila rectangular (cubierta de tierra, 1,41 m × 85 cm) a través de pico vertedero con canalillo. No obstante, hacia la parte baja de la plataforma, se observa un canal transversal de función incierta.

-Mojama VI: lagar rupestre de tendencia triangular, que aprovecha la concavidad de la roca, para recoger lo exprimido en una cubeta rectangular, de factura tosca, mediante el habitual pico vertedero. Se sitúa en el entorno del Camino de la Mancha.

-Mojama VII: lagar rupestre con cubeta de recogida rectangular dotada de pico vertedero de buena labra. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Mojama VIII: lagareta de pequeño tamaño. No se aprecia completamente pues se encuentra cubierta de tierra, aun así, se distingue un largo canalillo de desagüe. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Mojama IX: lagar rupestre en el que solo se distingue la cubeta de recogida, bien labrada y rectangular, pues el resto de la estructura estaba cubierta de musgo y tierra. Esta cubeta consta de pico vertedero con canalillo. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Naharro: lagar de tendencia circular en el que solo se conserva una de las paredes. Vierte a una cubeta irregular. No obstante, la estructura no se aprecia con claridad pues está cubierta por tierra.

-Naharro II: lagar rupestre de grandes dimensiones con plataforma circular, escasamente trabajada, que vierte a través de un pequeño canalillo a una cubeta rectangular bastante profunda, como es habitual en esta comarca.

-Naharro III: estructura rupestre de naturaleza dudosa, aunque podría tratarse de un lagar, puesto que consta de una cubeta de recogida de escasa profundidad (quizás inconclusa; de casi dos metros de longitud, que la convierten en una de las mayores de la provincia), a la cual vierten diversos canalillos rectilíneos. Se sitúa, además, a apenas 40 m de distancia del primer ejemplar de Naharro.

-Parrete: tan solo puede distinguirse la pila inferior, rectangular, con pico vertedero, estando el resto de la estructura cubierta de tierra. Aun así, se aprecia que se trata de un lagar de tamaño considerable.

-Peña Carnicera: lagar rupestre de grandes dimensiones de cubeta trapezoidal, algo irregular, provista de pico de vertido poco pronunciado. La plataforma superior es de escasa profundidad. Se localiza a unos 300 m al sur del contrapeso situado junto al altar rupestre, que da nombre al sitio.

-Perona: lagareta rupestre que aprovecha la inclinación natural de una lancha granítica, para recoger, mediante dos canales curvados, el mosto en una cubeta rectangular, actualmente cubierta de tierra. En la misma lancha se levanta una casa de labor (Molino de Salero, según el plano topográfico), con la que podría estar relacionada

-Pintor Comino: lagar rupestre de grandes dimensiones (5,12 m × 3,40 m), de planta rectangular, con cubeta de recogida también rectangular (1,42 m × 74 cm). Ambos espacios se encuentran colmatados de tierra y vegetación. Un rebaje en el cancho sito junto al ingenio podría evidenciar el uso de una prensa.

-Prensa: lagar rupestre en el que la plataforma superior presenta un lateral rectangular y el opuesto redondeado. Vierte, de forma aparentemente secante, a una cubeta que no se ve en su totalidad, pues está cubierta de tierra.

-Rincones de Pata: el paraje también es conocido como “Dehesa Giralda”. Se trata de un lagar trabajado en una piedra lisa e inclinada, donde han practicado dos rebajes que convergen, formando una V, hacia un canal que vierte en una pila rectangular (1,32 m × 87cm) actualmente tapada por tierra.

-Rincones de Pata II: lagar rupestre apenas visible por la tierra y retamas que lo cubren, aunque se aprecia que sigue el patrón de pila superior apenas trabajada y cubeta rectangular más profunda. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Rojas: lagar rupestre cuya plataforma de pisado/prensado está delimitada, en su parte inferior, por un canal semicircular, del que parte un segundo canal rectilíneo y corto que vierte en una cubeta rectangular a través de un pico vertedero. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Rojas II: lagareta de pequeñas dimensiones con una pileta rectangular a la que vierte directamente la superficie superior donde se pisaría o prensaría la uva. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-San Lorenzo: lagar de trazo oval (1,60 m × 2,01 m × 32 cm de profundidad), en el que el cantero solo vació dos tercios de la superficie inicialmente proyectada. En derredor hay restos de construcciones de época romana y posterior, numerosos materiales latericios, además de, al menos, 16 tumbas excavadas en la roca. Todos estos restos se agrupan en torno a la ermita del patrón de Mata de Alcántara.

-San Lorenzo II: lagar con forma de bañera (2,40 m × 1,16 m × 30 cm) con orificio de salida y pico vertedero sobre otra pila más pequeña (88 cm × 53 cm). La pila superior presenta un resalte circular poco pronunciado.

-San Lorenzo III: lagar de planta rectangular (1,65 m × 1,46 m). Tras su abandono, se picó casi toda la estructura para aprovechar la roca como mampuestos para la construcción de paredes, pero en el rincón que queda intacto, se ha podido medir su profundidad original, en total 40 cm

-San Lorenzo IV: lagar de forma rectangular (2 m × 1,40 m × 55 cm). Vierte a través de un canal corto, posiblemente a una cubeta inferior (se aprecia la muesca circular en la pared de la roca, pero toda esta zona se encuentra colmatada de tierra). Posee también una muesca rectangular en la pared posterior, quizás para la inserción de una viga de prensa.

-San Lorenzo V: lagar situado detrás de la ermita, apenas visible puesto que buena parte de la plataforma se situaría bajo la tapia de su recinto. Además, se encuentra oculto casi en su totalidad bajo un palmo de tierra, por lo que no se aprecia más que una de sus paredes con un corto canal de vertido en su zona central.

-San Lorenzo VI: restos de un lagar rupestre cuya roca ha sido fragmentada sistemáticamente, no quedando hoy día más que una mínima parte del fondo de la pileta, en la que se aprecia el habitual canal escalonado.

-San Lorenzo VII: junto a uno de los contrapesos de la ermita, se intuye un lagar rupestre, en el que solo es visible el canal que uniría ambas cubetas.

-Tras la Cumbre: pequeña lagareta de forma oval con canal de vertido (1,90 m × 1,50 m). No se observa el fondo de la misma porque está cubierta de tierra. Mismo contexto que San Lorenzo y que el Charco de la Nave, en cuyas proximidades se sitúa.

-Tras la Cumbre II: lagar de planta rectangular (2,90 m × 2,08 m, 27 cm de profundidad) con ara rotunda circular en el eje (95 cm de diámetro). Comunica con una pila rectangular (1,13 m × 40 cm, 60 cm de profundidad) a través de un orificio redondeado, como una rosca.

-Tras la Cumbre III: lagar en forma de bañera (2,30 m × 1,57 m, 50 cm de profundidad). Desemboca al exterior a través de un canal de vertido, aparentemente sin cubeta de recogida. En el lado opuesto, en otro cancho, una oquedad circular habría servido para la inserción de una viga. Mientras que, en las paredes del lagar, una escotadura recortada en forma rectangular en un lado y un mechinal a la derecha, habrían sido los apoyos del mismo mecanismo de prensado.

-Tras la Cumbre IV: lagar rupestre realizado sobre una lancha granítica, en el que destaca la cubeta de recogida, de planta rectangular. La superficie de pisado/prensado apenas está rebajada, conduciendo a la primera a través de un estrecho canalillo.

-Tres lagares: estructura rupestre de dudosa función, puesto que, aunque presenta todos los elementos de un lagar rupestre, la cubeta de recogida es inusualmente pequeña (48 cm × 27 cm) y desproporcionada respecto al área de trabajo. Esta segunda apenas presenta labra, más allá de un somero rebaje preparatorio, pero en su interior se observa media docena de huecos ovales de función incierta. La estructura se sitúa junto a una casa de labor arruinada, con la que podría guardar relación. Entre sus muros, además, encontramos reutilizado un cilindro contrapeso. En otra roca, próxima a la misma casa, observamos tres pilas cuadradas que no sabemos interpretar.

-Valdemoro: del lagar rupestre apenas se distingue la forma en la lancha granítica, aunque pensamos que no llegó a rebajarse, pues solo se insinúa el trazado. Foto cortesía Alberto Durán Sánchez.

-Valdemoro II: a cien metros al sur del anterior, pila de función incierta.

-Valdeovejas: a poca distancia al sur de la Casa de Esquilina, encontramos un afloramiento granitico redondeado artificialmente, en cuya superficie se distingue una pila rectangular de poca profundidad, quizás un lagar rupestre inacabado.

-Vaquito: lagar de grandes dimensiones y planta oval (3,55 m × 2,55 m, 10 cm de profundidad). Desemboca a través de un canal en una pila rectangular (1,55 m × 70 cm × 50 cm). Se sitúa a pocos metros de la Casa de Vaquito, con la que pudiera estar relacionado. Esta casa, construida sobre el límite entre los términos de Alcántara y Mata, concentra hasta media docena de lagares rupestres alrededor suyo.

-Vaquito II: lagar rupestre visible en el suelo rocoso de una de las viviendas en ruinas de la Casa de Vaquito, justo en el límite con el término municipal de Alcántara. Apenas es visible, debido a los escombros caídos sobre la estructura, pero posee una cubeta de recogida rectangular (de 72 cm de lado) y plataforma de pisado/prensado poco profunda.

-Vaquito III: lagar en el que las dos pilas, ambas circulares, aunque la de recogida de menor tamaño y mayor profundidad, están comunicadas mediante un corto canal de desagüe con forma de pico vertedero. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

-Viñas: Lagar rupestre de grandes dimensiones con plataforma oval (solo una de las paredes se encuentra bien tallada, con cierta profundidad en la roca) y cubeta rectangular provista de pico vertedero. La segunda se encuentra cubierta de tierra. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.

MILLANES

-Casa de Eugenio Serrano: lacus inacabado, a medio tallar en una lancha granítica. Presenta unas dimensiones de 1,25 m de longitud, 58 cm de anchura y una profundidad de 20 cm. Sobresale el pronunciado pico vertedero, inacabado también, que lo identifica claramente como un lagar rupestre. El contexto arqueológico viene definido por una cantera de piedras de molino por encima del ejemplar.

NAVAS DEL MADROÑO

-Barrial-Piedra Gorda: lagar rupestre de planta rectangular (5,10 m × 2,92 m, con una profundidad que oscila entre 30 cm y los 8 cm) con ara rotunda excéntrica (de 95 cm de diámetro) y ancho canal de vertido situado en un extremo. Se halla en un extenso yacimiento con abundante material constructivo, incluidos fragmentos de tégula, un sillar almohadillado, dos tumbas rupestres y un sarcófago volteado.

-Barrial-Piedra Gorda II: lagar colmatado de tendencia rectangular (1,80 m × 2,15 m) con cubeta de recogida irregular (46 cm × 68 cm de longitud máxima visible) igualmente colmatada de tierra. Entre la plataforma y la cubeta no parece haber separación alguna. Mismo contexto que el anterior.

-Barrial-Piedra Gorda III: la roca natural más sobresaliente del yacimiento presenta un gran agujero alargado, en uno de sus laterales, que ha sido objeto de múltiples interpretaciones. No obstante, a tenor de los elementos visibles junto a ella (un forum, dos vírgenes, los huecos para el entalle de los árbores y parte de una bodega o almacén semienterrado) y a pesar de que la base de la roca no es visible por estar cubierto de tierra, podemos interpretar la estructura como un lagar rupestre, sirviendo el mencionado orificio para la inserción de la cabeza de un prelum.

-Canchal de Juan Andrés: lagar rupestre de factura sencilla donde el principal elemento es una cubeta de tendencia rectangular (1,30 m × 56 cm × 48 cm) con un pocillo irregular en su lateral este. Hasta ella conducen dos canalillos (respectivamente de 1,84 m y 77 cm de longitud) que delimitan la plataforma de pisado/prensado. Consta, además, de un orificio rectangular (12 cm × 17 cm) destinado a albergar el husillo de una prensa (son prensas de tornillo directo). Al lado del lagar, a un metro de distancia, se observa un segundo agujero de poste circular de 30 cm de diámetro.

-Corchados: lagar sito en un olivar, en pleno contexto agroganadero, junto a un chozo de pastor. La plataforma de prensado/pisado apenas está delimitada entre dos canales labrados en la roca (uno de ellos aprovechando una grieta natural) con un agujero de poste rectangular (23 cm × 12 cm × 14 cm) en su zona central, destinado a la prensa. La cubeta de recogida (1,47 m × 63 cm × 35 cm) es rectangular, con un pocillo, en el lado sur, de forma irregular (40 cm × 36 cm).

-Fuente de la Leona: lagar rupestre con cubeta de recogida de grandes dimensiones (1,94 m × 92 cm × 16 cm) aunque a medio tallar y de escasa profundidad. No obstante, la cubeta consta del habitual pocillo central, de 28 cm de diámetro y unos 5 cm de profundidad, para aprovechar bien el mosto. A esta cubeta vierten dos largos canalillos de trazado sinuoso, respectivamente de 4,13 m y 3,73 m de longitud. No se aprecian materiales arqueológicos significativos en el entorno inmediato del lagar, más allá de las evidencias de explotación de algunos de estos afloramientos graníticos como canteras.

-Malos Dientes: lagar de grandes dimensiones situado entre dos canchos altos. Posee una plataforma de prensado/pisado poco elaborada (4,30 m × 4,18 m) con un orificio cuadrangular en su centro (30 cm × 22 cm, 16 cm de profundidad) destinado a una prensa de tornillo directo. Vierte en una cubeta de recogida rectangular (1,92 m × 66 cm) actualmente colmatada de tierra, aunque en el fondo se observa una fractura natural que se ha rellenado con pequeños mampuestos. Un canal lateral y otro curvo en el centro, conducen el líquido hacia esta cubeta. El lagar se sitúa en el entorno de la casa de los Baños, junto a otras construcciones como casetas, eras de trilla o cuadras.

-Valle Pino: lagar sito en los olivares próximos a la población. La plataforma está delimitada por dos largos canales (3,90 m de longitud) que vierten en una cubeta rectangular (1,70 m × 90 cm, 20 cm de profundidad). No se observan restos materiales visibles en el terreno asociados a esta estructura.

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