CATÁLOGO 4 DE LAGARES RUPESTRES 

OLIVA DE PLASENCIA

-Almendral: lagar de planta irregular (1,15 m × 1,70 m, 22 cm de profundidad) con un pequeño rebaje en el borde de la pared oeste, cuya función desconocemos. Desagua a través de un orificio que, en el exterior de la pila, presenta continuación en forma de canal escalonado. Aparentemente no posee cubeta de recogida, aunque esta zona está oculta por la tierra. Hoy día el contexto está muy distorsionado, ya que se sitúa en el margen de la carretera N-630.

estre de grandes dimensiones situado en un yacimiento caracterizado por la presencia de tégula dispersa en superficie, al menos siete tumbas rupestres y diversas estructuras murarias. Está labrado en un bolo granítico de gran altura, alcanzando la pared de la plataforma una altura de 80 cm por el lado este. En el mismo lateral, y también por el lado sur, en su base, presenta un pequeño escalón corrido, que no hemos documentado en ningún otro lagar rupestre de la provincia (quizás resultado de un redimensionado del calcatorium). Esta plataforma tiene planta trapezoidal (3,13 m × 2,56 m) y parece que fue fragmentada en sus paredes norte y oeste. Excéntrico, en la mitad sur, encontramos el resalte circular (de 1,10 m de diámetro), mientras que el canal de desagüe se sitúa en el lado oeste, con 46 cm de anchura y 45 cm de longitud. En la esquina sudeste, fuera de la zona de trabajo, la roca presenta tres pequeñas cazoletas.

 

PERALEDA DE SAN ROMÁN

-Alija (González, 2010): situado en la plaza del castillo de Alija, consiste en una pila de forma oval (2,05 m × 1,4 m × 26 cm de profundidad máxima) con una perforación (16 cm × 9 cm) en un extremo. En esta salida no se advierte el habitual entalle escalonado propio de los lagares.

-Alija II: pequeña lagareta de tendencia rectangular (1,63 m × 1,23 m) a pocos metros de la anterior, al sur de los restos del castillo. No se observa el fondo pues está cubierta de tierra. El orificio de salida, con un pequeño escaloncillo, es bastante redondeado, de 10 cm × 10 cm.

-Alija III (González, 2010): al nordeste de las ruinas del castillo, junto a la antigua iglesia mozárabe, encontramos los restos de una pila que parece haber sido rota para extraer piedra como cantera. Junto a ella se conserva un pie de ara circular inacabada.

PIEDRAS ALBAS

-Viñas: el único lagar que hemos documentado en el término de Piedras Albas (a pesar de que en el vecino de Alcántara son frecuentes) adopta forma de pila de tendencia rectangular, labrada en un afloramiento granítico. Está cubierta de desechos y maleza, siendo apenas visible, aunque los entalles laterales (propios de una prensa de pórtico) y el topónimo evidencian la presencia de un lagar.

PLASENCIA

-Cañito: pila de tendencia circular (1,80 m de diámetro) con salida en forma de canal. El fondo basculado y el entalle escalonado del canal lo identifican como posible lagareta de pisado. Sin materiales arqueológicos significativos en el entorno que permitan realizar una aproximación cronológica.

-Cerro Gordo: lagar de granito con una pila de tendencia rectangular (1,47 m, anchura de entre 76 cm y 90 cm, profundidad de 28 cm) para el pisado de la uva y un orificio para la salida del mosto que comunica con otro receptáculo menor, circular (37 cm de diámetro y una profundidad de 13 cm). Esta pila inferior, desviada respecto al eje de la mayor, presenta otro orificio de salida, probablemente para la recogida en algún recipiente. El yacimiento arqueológico más cercano es el asentamiento prerromano de El Gordo (Carrero, 2007: 64), situado en la cumbre del cerro. Sin embargo, no podemos relacionar directamente la lagareta con este poblado, pues dista un kilómetro del mismo.

-Cerro Gordo II: pequeña pila de granito de tendencia circular (diámetro entre 1,56 m y 1,27 m, con 49 cm de profundidad). El fondo basculado y el orificio de salida parecen indicar que se trata de un receptáculo para el pisado de uva. Coincidiendo con el orificio de salida, en el exterior de la pila, la roca está recortada para albergar algún recipiente de recogida. Mismo contexto que la anterior, en cuyas proximidades se sitúa.

-Cerro Gordo III: pila de tendencia cuadrada y pequeñas dimensiones (1,10 m × 1,12 m × 16 cm). El basculamiento del fondo y el entalle escalonado en el canal permiten identificarla como posible lagareta de pisado.

-Pradochano: tenemos noticias de la existencia de una pequeña lagareta (algo menos de metro y medio de longitud) en un yacimiento rural de época romana, aunque no hemos podido confirmarla.

-Vinosilla: el lagar propiamente dicho es un cuadrado muy regular (3 m × 3,07m × 2,94m × 2,93m), con una profundidad media de 55 cm. En el lado este, y fuera de este espacio, existe un rebaje de 90 cm × 60 cm donde se insertaban sendas vírgenes (de 25 cm de anchura). El lagar vierte a un pilón inferior de recogida mediante un orificio. Este pilón tiene forma ligeramente trapezoidal y mide 1,60 m × 92cm × 1,01 m de profundidad.

-Vinosilla II: lagar rupestre probablemente inacabado, que ocupa un espacio rectangular tallado en una roca granítica. Se halla parcialmente cubierto de tierra, por lo que no se aprecia con detalle la finalización del mismo. Es posible que el pilón de recogida, inicialmente proyectado, quedara sin rematar y, en cambio, se aprovechó una grieta natural para practicar un agujero y dar salida por la esquina suroeste del lagar. Mide 5,10 m de longitud, tiene una anchura de 2,70 m y la máxima profundidad que alcanza es de 50 cm En el extremo norte presenta dos huecos para los arbores del artificio de prensado, que miden 23 cm de ancho.

PORTAJE

-Arroyo de la Zorrera: lagar rupestre en un afloramiento de esquisto. La plataforma de pisado/prensado presenta unas medidas de 1,44 m × 2,58 m × 1,20 m × 2,62 cm. La pileta de recogida no se alinea con el eje de la anterior, estando comunicada con ella mediante un largo canalillo de 73 cm de longitud. A unos 150 m de distancia, hacia el sur, encontramos un grupo de tres tumbas rupestres, excavadas también sobre pizarra.

POZUELO DE ZARZÓN

-Pila de los Moros: lagar rupestre de pequeñas dimensiones, con planta de tendencia rectangular (1,8 m × 1,4 m × 38 cm). El desagüe se sitúa junto a una de las esquinas, a través de un orificio de sólo 4 cm de diámetro, al que sigue un largo canal de 62 cm de longitud, provisto de un pequeño entalle. Sin materiales asociados visibles en el entorno, se sitúa en las cercanías del núcleo urbano, en un olivar.

-Pila de los Moros II: a continuación de la anterior (de forma que cabría plantearse si forma parte del mismo lagar o bien es otro de uso posterior), encontramos una cubeta de grandes dimensiones y planta de tendencia circular (122 cm × 136 cm × 57 cm de profundidad máxima visible. La eventual plataforma de prensado/pisado no se llega a observar, oculta bajo la tierra, pero desembocaría en dicha cubeta mediante un canal de 15 cm de anchura y 22 cm de longitud máxima visible, provisto también de un rebaje escalonado.

ROBLEDILLO DE TRUJILLO

-Gironda (Mena, 1918; Fernández Oxea,1947): el área del lagar se sitúa actualmente en una calleja de paredes de piedra (trazada con posterioridad), por lo que solo es posible contemplar parte de su estructura. La plataforma de pisado apenas está delimitada en su parte inferior por un canal semicircular, que conecta con una pila redonda a través de un pico vertedero, con sendos entalles rectangulares a ambos lados del mismo. Es interesante observar un círculo grabado sobre el área de trabajo, que podría ser donde se proyectó inicialmente la cubeta de recogida (las dimensiones son similares). Actualmente, la pila circular está rellena con tierra y mampuestos para facilitar el tránsito por la calleja. De acuerdo con el testimonio de Víctor Mena, el lagar de la Gironda se hallaba en el extremo de una construcción de paredes de piedra. Tanto él como Fernández Oxea (que también menciona el recinto) le atribuyeron un carácter cultual, como piedra de sacrificios, en contra de la opinión popular de la población que aseguraba que era donde los moros “hacían el aceite”.

SAN MARTÍN DE TREVEJO

-Alfenas (Martín, 2003, 22): lagar de forma trapezoidal (2,08 m × 43 cm × 39/54cm de profundidad), que da salida al exterior mediante un pico vertedero muy pronunciado. Por ese lado existe un recinto construido con mampostería, adosado en épocas posteriores al lagar.

-Malhàs (García, 1999: 53; Martín, 2003, 22): lagar irregular (2,33 m × 1,54 m × 26 cm de profundidad), con un resalte circular muy erosionado en su zona central. Comunica a través de una perforación con una pileta de forma triangular (84 cm × 52 cm). Destaca la gran altura a la que se sitúan actualmente las dos pilas, probablemente por la remoción de tierras alrededor de la roca, tal y como evidencia la limpieza visible en la parte inferior del bolo. Con materiales romanos cercanos.

-Reonda (Martín, 2003, 22): lagar de planta trapezoidal, casi triangular, (2,75 m × 2,25 m × 15 cm de profundidad) con perforación de salida sobre el eje. A ambos lados de la misma, existen dos huecos rectangulares para el encaje de un par de arbores, que no debían ser muy potentes. Mismo contexto que el lagar de Alfenas, del que se sitúa a 100 m de distancia.

SANTIBÁÑEZ EL ALTO

-Canchal del Moro: lagar rupestre realizado en un bolo granítico del conjunto agroganadero de los Pajares, donde también encontramos un pie de prensa. El área de trabajo presenta forma rectangular, delimitado por canales en todo su perímetro (2,37 m × 1,26 m × 25 cm de profundidad) que vierten a una pileta ovalada (1,05 m × 77 cm × 62 cm). El cancho posee escalones de acceso en uno de sus laterales y diversos agujeros para el engarce de sistemas verticales de presión. Sin materiales antiguos visibles en el entorno.

SANTIBÁÑEZ EL BAJO

-Pilos o Arrocetuna (Paule, 2006): lagar excavado en la roca de forma rectangular, con alguno de los ángulos rematados internamente de forma circular (1,45 m × 1,40 m × 24/16 cm de profundidad). El estado de conservación es malo, y la pared baja ha sido reconstruida con mampuestos y mortero. Un orificio de salida en el cemento, de unos 2 cm de diámetro, es testigo de la reutilización de la pila como abrevadero de ganado (se sitúa, además, dentro de un corral). El lugar aparece citado por Paule como Arrozutano. Son frecuentes los hallazgos a partir de la época de Constantino (s. IV d. C.).

SEGURA DE TORO

-Bayona: pequeño lagar rupestre (1,76 m × 95 cm) de forma ovoide alargada, adaptado a la superficie del bolo granítico, que vierte en una cubeta de recogida (45 cm × 53 cm), a través de un canal (que tiene uno de los lados fracturados) en forma de pico vertedero muy erosionado. Ambas pilas están actualmente colmatadas de tierra. La roca tiene en su pared posterior, en el exterior de la pila, a media altura, un orificio circular de función incierta. Se sitúa en la periferia de un yacimiento romano.

-Cabezuelos: lagareta rupestre de pequeño tamaño (1,92 m × 97 cm × 24 cm) y forma irregular, en mal estado de conservación pues sus paredes han sido seccionadas en varias zonas, llegando a fracturar por completo la plataforma de pisado (aunque sus dos mitades se mantienen in situ). Además, el fondo parece haber sido descubierto recientemente, pues el granito se encuentra limpio, sin pátina alguna. Desconocemos el tipo de salida (canal u orificio) porque justo el desagüe también ha sido picado, conservándose solo el lecho del canal. En el entorno inmediato del lagar se observa abundante tégula y otros restos latericios.

-Canalizo: lagareta rupestre, desplazada y volcada de pie, en los márgenes de la carretera que une Casas del Monte con Segura de Toro (quizás afectada por la construcción de la misma) junto a la garganta Chortera del Canalizo. Sin materiales visibles en el entorno, presenta unas medidas interiores de 1,47 m, 1,19 m de anchura máxima visible y 10 cm de profundidad. Como singularidad, el orificio de salida resulta bastante estrecho, de 9 cm × 5 cm.

-Corrales: lagar no localizado, los siguientes datos se toman de la publicación de Paule Rubio (Paule, 2006). Presenta forma circular (1,90 m × 1,30 m × 30/25-cm) con agujero para la salida del líquido resultante, que se halla a 60 cm del suelo.

-Costanilla: estructura rupestre de difícil interpretación, puesto que el fondo de la pila es plano e, incluso, está ligeramente basculado hacia el oeste. Presenta forma arriñonada (2,26 m × 1,07 m × 32 cm), con desagüe en la esquina nordeste, mediante un orificio. En la cara exterior se observa un pico vertedero muy erosionado. Probablemente ha sido reutilizado como abrevadero, integrándolo dentro de un recinto cerrado con grandes bloques de piedra, alterando incluso el fondo de la plataforma de pisado original.

-Fontarrón: lagar realizado en una lancha granítica a ras de suelo, medio oculto por la tierra y la vegetación. No obstante, se aprecia un pie de prensa (de 97 cm de diámetro) que vierte a través de un canal a un pilón de grandes dimensiones (3,55 m × 1,20 m). La cubeta inferior apenas se llega a observar (74 cm × 38 cm máximo visible) y está comunicada con el pilón mediante un orificio de 10 cm de diámetro.

-Garganta: lagar de tendencia triangular (2 m × 2,53 m × 10 cm de profundidad) que termina en un sinuoso y estrecho canal (de 82 cm de longitud), sin cubeta de recogida. Actualmente se sitúa en una cerca ganadera cercana al núcleo urbano y a la piscina natural de la Garganta Grande.

-Molinera: lagar de tendencia ovoide (3 m × 2,54 m × 25 cm de profundidad) con canal de vertido escalonado (35 cm × 6 cm). En la pared este de la pila, hay dos estrechos entalles mientras que, en otro afloramiento contiguo, por el sur, se observa una cubeta (1,11 m × 54 cm). Estos elementos quizás guarden relación con un sistema de prensado.

-Pilón: este lagar es uno de los más singulares de la provincia cacereña. Se compone de tres partes, entre las cuales hay un desnivel superior a los 2 m. En la más elevada, se encuentra la plataforma de prensado (90 cm de diámetro, entre 6 cm y 9 cm de anchura el canal), que resulta muy similar a los pies de prensa exentos localizados por toda la provincia. Esta plataforma da paso a un largo canalillo (de 63 cm de longitud, con una desviación a modo de desagüe) que vierte en un pilón inclinado, que quizás se usaba como plataforma de pisado (1,10 m × 2,77 m × 1,16 m de profundidad en la cara norte). En la pared norte de este pilón se observa un orificio y, frente a él, un entalle que podría alojar un tablón para el descanso del trabajador que pisaba la uva. A la cubeta de recogida (1 m × 60 cm), que tiene sección cóncava, se vierte mediante un gran orificio de desagüe. La pared exterior de esta cubeta era en origen más alta, pero ha sido rebajada casi hasta ras de suelo. De hecho, una roza parece indicar que contaba incluso con una tapadera. La cercanía al núcleo urbano ha modificado bastante el paraje, aunque se observan fragmentos de cerámica a mano y de tégula en la misma finca. Actualmente, el Pilón se sitúa en un olivar, aunque en el paraje abundan las vides silvestres.

-Viñas: fragmento de lagar rupestre, del que apenas se conserva el canal de salida, el orificio (12 cm × 11 cm) y una de las esquinas de la pila superior (medidas conservadas: 1,16 m × 62 cm), pues ha sido desmantelado sistemáticamente, desplazado y volcado sobre uno de sus laterales, quizás para la construcción de la pista de tierra junto a la que se encuentra. El canal presenta 52 cm de longitud, con el típico entalle en su parte final, destacando por la notable inclinación que habría presentado en su posición original. En los majanos de la parcela encontramos fragmentos de tegulae. El lagar del Fontarrón se sitúa a menos de 200 m de distancia y, entre ambos, podemos localizar los restos de una antigua ermita.

TALAVÁN

-Camacho: lagareta rupestre de pequeño tamaño (1,77 m × 86 cm × 30 cm de profundidad), labrada en pizarra, de tendencia rectangular y sección cóncava, que desemboca en un pequeño canal (20 cm × 5 cm de anchura). Presenta un agujero para el husillo de 12 cm de diámetro y 8 cm de profundidad que, conjuntamente con un orificio cuadrangular en el lado occidental de la roca, y un hueco (destinado a albergar la viga) en el lado este, evidencia la instalación de una prensa. Se sitúa en un yacimiento romano de más de 3 hectáreas, atravesado por un pequeño arroyo.

-Hoya Fuente Fría: lagar rupestre labrado en pizarra, muy deteriorado y casi colmatado, pues las rocas de esta zona han servido de cantera. De planta rectangular, presenta unas medidas de 1,72 m × 1,57 m, con una profundidad en la parte mejor conservada de 75 cm. Una de las paredes se ha perdido casi completa. El lagar se encuentra en un yacimiento definido por la acumulación de mampuestos en majanos, con abundantes restos de tegulae. En el mismo, encontramos también un contrapeso.

TORRECILLAS DE LA TIESA

-Casarones: pequeña lagareta en un afloramiento pizarroso, compuesto por una pila de tendencia triangular, con unas dimensiones máximas de 2,07 m × 1,45 m y una profundidad media de 10 cm. El desagüe se sitúa en el lado oriental, en forma de canal corto y muy desgastado. En la pared sur presenta dos ranuras (una más regular que otra) que quizás pudieran asociarse a un mecanismo de prensado. En las proximidades del lagar se sitúa una necrópolis tardorromana de tumbas entibadas con lajas de pizarra.

-Descansadero Tejares: traemos a colación este ejemplo que ha sido identificado como prensa olearia (Barbero Mateos, 2015) realizada en pizarra que, sin embargo, nos ofrece demasiadas dudas en cuanto a su funcionalidad. La plataforma es irregular, de 2,5 m de diámetro, con canal de desagüe en el lado norte que nos parece demasiado largo, tosco y ancho en su tramo final. En cualquier caso, la estructura presenta un lamentable estado de conservación debido a la erosión de la roca.

-Señora: lagar realizado en un afloramiento pizarroso de planta trapezoidal (2,62 m × 1,34 m × 20 cm) y canal (33 cm de longitud y 17 cm de achura) situado en una de las esquinas, vertiendo a una cubeta (80 cm × 88 cm × 40 cm) de tendencia circular. Sin contexto arqueológico definido, en sus inmediaciones se ha localizado un contrapeso. No obstante, el resalte circular visible en la pila superior es habitual en los lagares rupestres más antiguos de nuestra provincia.

-Vallespedros: pequeña lagareta rectangular (1,60 m × 1,71 m × 25 cm de profundidad máxima), realizada en pizarra, con canal de salida de 23 cm de longitud, que pudiera verter a una cubeta que apenas se intuye puesto que está colmatada de tierra. Junto al lagar, en el lado sur, hay un agujero de poste circular. Se sitúa en un yacimiento romano con numerosas estructuras murarias en superficie.

-Vallespedros II: en la periferia del mismo yacimiento arqueológico, a unos 340 m de distancia del lagar número uno, encontramos un segundo ejemplar, también en pizarra, de mucho mayor tamaño, con una profundidad de entre 50 cm y 46 cm y tendencia rectangular (3,66 m × 1,70 m × 4,04 m × 1,30 m). La salida se sitúa en el lado este, aunque precisamente en ese lateral la pared ha sido retocada, de modo que, para poder seguir usando la pila, se aprecian dos entalles para encastrar un tablero. En la mitad oeste, la solera presenta un resalte circular de 1 m de diámetro. El canal muestra una longitud de 1,03 m y una anchura media de 25 cm.

TORREQUEMADA

-Torrisco: lagar de forma ovoide, bastante irregular (3,50 m × 2,26 m × 40 cm), con un ara rotunda (de 1,12 m de diámetro) en el eje de la pila y un canalillo que comunica con otra pila de forma oval (diámetro comprendido entre 1,08 m y 88 cm × 37cm de profundidad). Muy cerca de ella localizamos un forum con cuatro huecos para la inserción de los árbores. En cuanto al contexto, algunos hallazgos monetarios se relacionan con una villa habitada desde finales del s. II hasta época tardoantigua, en el curso alto del río Salor.

-Torrisco II: pequeño lagar en el que la plataforma de prensado apenas está definida por un canal ancho y poco profundo alrededor del resalte circular (90 cm de diámetro). Vierte a través de un canillo corto a una pila rectangular (80 cm × 70 cm × 25 cm), con el habitual pocete centrado (20 cm de diámetro, 7 cm de profundidad). El afloramiento granítico ha sido recortado en sus laterales para la extracción de piedra, aunque parece que el área del lagar no ha sido afectada. Se sitúa a apenas 300 m del anterior, aunque en la orilla norte del río Salor.

TRUJILLO

-Casillas: pileta labrada en un afloramiento granítico de forma rectangular, con uno de sus extremos redondeados. El desagüe se encuentra en la esquina noroeste, en forma de canal corto. No es fácil su observación puesto que habitualmente se encuentra sumergida en las aguas de la charca de Casillas de los Núñez. El mismo afloramiento presenta marcas de cuñas para la extracción de piedra. Se sitúa en la periferia un yacimiento tardorromano o visigodo con, al menos, una decena de tumbas rupestres (Rubio Andrada, 2005).

-Costera: este lagar reaprovechó un sepulcro antropomorfo de doble cabecera (1,80 m × 52 cm × 38 cm), ligeramente inclinado. Para el vertido del mosto realizaron una perforación (6 cm de diámetro) en un extremo y un rebaje curvo en el que encajaban una teja, de esta forma el líquido no escurría por la pared de la roca en la que esta vaciado el sepulcro. Los restos documentados apuntan a época visigótica y alto-medieval. En el mismo yacimiento encontramos un pie de prensa.

-Don Diego: pila rupestre junto a un arroyo de aguas estacionales, con toda la apariencia de ser un lagar, aunque inacabado, pues no se realizó salida para el mosto. Además, el fondo presenta aún las marcas de labra, señal inequívoca de que nunca fue usado (al haber estado cubierto de tierra hasta fechas recientes se han conservado de forma nítida).

-Doña Juana: lagar granítico de planta rectangular (2 m × 1,2 m máximo conservado × 10 cm de profundidad) aunque apenas es visible porque está cubierto de mampuestos. Además, los laterales norte y sur han sido picados para la extracción de piedra y solo se conservan los dos lados cortos. El desagüe se encuentra en la esquina suroeste, en forma de escalón corto y ancho (20 cm × 22 cm). El entorno se caracteriza por la presencia de tégula y una tumba rupestre. A escasos 15 m de distancia encontramos un segundo lagar rupestre.

-Doña Juana II: mejor conservado que el anterior, lagar granítico de planta trapezoidal (2,57 m × 1,62 m × 10 cm de profundidad). En la plataforma se aprecia el resalte circular, aunque muy desgastado, de 1 m de diámetro. En el lateral sur se sitúan los dos entalles de la prensa, de pequeño tamaño (respectivamente 8 cm × 13 cm y 11 cm × 11 cm) y una hendidura estrecha y alargada de función incierta. La superficie fue ampliada ligeramente por el este, hasta alcanzar las dimensiones actuales. El desagüe se encuentra en la esquina sudeste, en forma de pequeño escaloncillo (9 cm de longitud × 11 cm de anchura).

-Esprimijo: lagar trabajado en una gran lancha bajo la cual corre un arroyo de aguas estacionales. Presenta dos canales en forma de V (3 m de longitud, 2,44 m de separación máxima entre ambos) que conducen el líquido exprimido hacia un canal de 68 cm que, en su parte final, se ensancha hasta los 24 cm. La documentación arqueológica del sitio se remite a materiales de origen hispano-visigodo. En el entorno se han localizado 14 tumbas rupestres.

-Esprimijo II: situado en la misma lancha granítica que el anterior, aunque es de mayores dimensiones (canales de respectivamente 4,65 m y 5,13 m de longitud, con una distancia máxima entre ellos de 4,53 m). En el espacio entre ambos hay otro canal circular, con dos apéndices, que componen un resalte de 120 m de diámetro (debía ser el asiento de una jaula de prensado). Todos los canales tienen una anchura media de 10 cm. Junto al lagar hay un conjunto de grabados de cazoletas, algunas de ella unidas por canalillos, presumiblemente prehistóricos.

-Muchachales: sito en el mismo arroyo que los lagares del Esprimijo, aunque a un kilómetro y medio al sur de los mismos, encontramos una pila rupestre con apariencia de haber sido tallada como lagar (resulta demasiado grande para ser un simple abrevadero agropecuario) aunque sin orificio de salida, por lo que quizás quedó inconcluso.

-Piedra Hitilla: a pesar de la aparente sencillez de la estructura (apenas un simple grabado en la roca, el canal presenta una anchura media de solo 5 cm) es uno de los pocos lagares de la provincia con una construcción anexa (junto a Mayoralguillo de Vargas, Cáceres o el del Camino Viejo de la Barca, Ceclavín). Además, los hallazgos monetarios del asentamiento permiten situar su cronología entre el s. VI y el V d. C.

VALENCIA DE ALCÁNTARA

-Arcos: lagar de dos estancias, realizadas con bloques ciclópeos, en mal estado de conservación. Los dos arbores están fragmentados, partidos por la mitad, y el habitáculo superior se distingue con mucha dificultad. La estancia inferior se observa mejor, de 2,33 m × 2,10 m, con una profundidad máxima visible de 62 cm, aunque colmatada de derrumbes y cubierta de retamas. Ambos depósitos se comunican por un canalillo de 24 cm de longitud que termina en un peculiar rebaje rectangular (de 20 cm × 17 cm). En el lagar se conserva un contrapeso troncocónico. Este ejemplar se sitúa junto al acueducto de Valencia de Alcántara, del donde toma su nombre, aunque no guarde relación con el monumento.

-Barca Chica: del lagar rupestre solo queda el hueco de uno de los arbores. Es rectangular (74 cm × 19 cm, 17 cm de profundidad), rebajado en una lancha granítica. Según parece había otro hueco similar en la parte del cancho que se picó para hacer el camino. Ambos elementos habrían soportado una prensa de pórtico. Se sitúa junto a una era de trilla y dos contrapesos.

-Buenos Aires: lagar semirupestre situado en la periferia urbana de Valencia de Alcántara. Aunque no se conserven restos de fábrica, sí es visible el negativo de sendos muretes al inicio del canal, y en la pared norte de la plataforma de prensado. Por otro lado, la superficie irregular de la roca habría necesitado de algún tipo de revoco para poder trabajar en ella. Los huecos para encajar los árbores son rectangulares (67 cm × 22 cm) y entre ellos hay una separación de 3,77 m. El pilón de recogida está construido con grandes bloques de granito de labra basta que, para asegurar la estanqueidad, también debieron estar recubiertos de mortero. Dos de estos bloques están desplazados, uno caído en el interior del pilón y otro, de la pared norte, a pocos metros del lagar.

-Camino Alhóndigas: lagar rupestre de estructura sencilla pues el elemento más elaborado es una pila de buena talla, rectangular (1,5 m × 53 cm × 22 cm de profundidad máxima visible), a la que vierte directamente la plataforma superior, apenas insinuada con dos surcos laterales. Estos delimitan una amplia superficie de 2,25 m × 4,9 m. En el entorno inmediato son visibles diversos materiales latericios y escoria de fundición.

-Camino Alhóndigas II: a algo menos de 400 m hacia el sur, siguiendo el mismo camino, en el entorno de un olivar, se sitúa un segundo lagar que difiere considerablemente del anterior. Se trata de una cubeta rectangular de 2,20 m × 2,30 m × 10 cm, dotada de un resalte circular (de 66 cm de diámetro) en uno de sus laterales y desagüe en forma de canal (de 30 cm de longitud). Por su similitud con otros lagares rupestres visibles en asentamientos de cronología romana, podríamos relacionar este ejemplar con el cercano yacimiento de la Lancha de Azahar.

-Camino Fontañera (Diéguez, Mss): una descripción de Elías Diéguez, que conservamos, nos habla de un lagar con la toza circular y tres escalones. No hemos podido localizarlo.

-Camino San Pedro: no hemos podido localizarlo, pero contamos con la documentación gráfica de un lagar de arbores de piedra, que han sido trasladados junto a la casa de la finca donde fueron fotografiados por Elías Diéguez, a cuyo archivo corresponde la imagen.

-Camino Zafra: lagar rupestre de grandes dimensiones, con una longitud máxima para todo el conjunto de 8,6 m. En la zona más meridional, se sitúa una pila alargada (1,92 m × 71 cm, 25 cm de profundidad) a la que vierten hasta 6 canalillos cortos distribuidos en dos de los lados del rectángulo. Por su parte la plataforma de prensado/pisado se divide en dos niveles, uno inferior delimitado por sendos canales a los lados, mientras que el nivel superior (a más de 1,2 m por cima del anterior) presenta planta oval, de 3 m × 2,3 m. Esta plataforma oval está delimitada por un canal en uno de sus laterales. Sin contexto apreciable en su entorno inmediato.

-Camino Zafra II: a unos 120 m del anterior encontramos un segundo lagar, que se compone de una pileta, actualmente colmatada de tierra (1,47 m × 55 cm), a la que desembocan tres largos canales. El canal septentrional presenta mayor desarrollo (2,30 m), mientras que el meridional apenas tiene 63 cm de longitud (de hecho, coincide con una grieta natural de la roca). También parece aprovechar una grieta el canal del centro, aunque apenas era visible por la vegetación que crecía en ella.

-Canchal de la Guardia: lagar de forma irregular situado en un cancho granítico elevado. El canal de desagüe tiene 40 cm de longitud, estando este lado (noroeste) muy erosionado. Se observan los apoyos de una prensa, a modo de forum, en la cara oeste y, afrontados, otros dos apoyos de menor tamaño del mismo mecanismo. Sin materiales apreciables en el entorno, se sitúa en el margen de uno de los caminos que llevan a San Vicente de Alcántara, junto a un caserío deshabitado.

-Carretera Fontañera: lagar de obra con dos estancias realizadas con grandes bloques de granito (de media 1,5 m de longitud), en buen estado de conservación, si bien del depósito inferior solo se distinguen dos lados (1,2 m de longitud máxima visible) pues está colmatado de tierra. La estancia superior es rectangular (2,54 m × 3,32 m), situándose los dos árbores en medio de la pared norte. Ambos se conservan en pie, con una altura visible de 1,34 m. Distancia entre los árbores: 44 cm. En la pared sur, justo enfrente de los árbores, se aprecia un hueco de 59 cm de anchura, que pudiera interpretarse como un vano de acceso. Sin materiales arqueológicos en el entorno, se sitúa junto a un antiguo olivar y varias construcciones de piedra seca.

-Casa Blanca: a unos cien metros al este de este caserío, encontramos una balsa circular, de escasa profundidad, que vierte mediante un canal de gran longitud. La estructura podría haber funcionado como lagar rupestre.

-Casa Colorá: lagar rupestre difícil de observar en el momento de la visita pues estaba cubierto de tierra y hojarasca. No obstante, los vecinos de la zona nos aseguran que la cubeta de recogida, que es cuadrangular (84 cm × 90 cm), presenta el habitual pocete en su fondo. La plataforma superior (apenas visible) tendría unas medidas de 1,6 m × 2,2 m. Destaca la canalización que comunica ambas áreas, situado en su costado oriental, con una longitud de 1,10 m

-Cerro Antruejo: a menos de 100 metros de distancia al oeste de un cilindro contrapeso y un forum, encontramos un lagar con dos recintos construidos con grandes bloques de granito. No conserva los arbores. El recinto superior es casi cuadrangular (3 m × 3,28 m) y parece adivinarse en él un suelo de losas de granito. La pared sur de este habitáculo se ha perdido. Adosado a su esquina suroeste, encontramos el depósito inferior (2,4 m ×2,64 m).

-Cerro Vilanero: en este lugar encontramos tres lagares de formato distinto, varias estructuras habitacionales y cinco contrapesos con sus respectivos arbores. El primer lagar fue construido sobre una ligera pendiente en el coronamiento del cerro. Es tal vez el más espectacular, pues junto a las cimentaciones de los muros asentados con un doble paramento, se sitúan dos grandes arbores con perforaciones longitudinales en ambos lados y el respectivo contrapeso, sin anclajes laterales, solo con hueco en la parte superior para el husillo o tornillo. El lagar en sí es un receptáculo rectangular (4,47 m × 2,40 m), que no está excavado en la roca, sino construido a base de mampuestos, revestidos de argamasa, a tenor de lo conservado. Los árbores son bloques de granito rectangulares con unas medidas de: 2,15 m × 1,15 m × 45 cm (foramina de 60 cm × 15 cm) y de 2,15 m × 1,05 m × 45 cm (foramina de 68 cm × 20 cm). El monetario hallado en este lugar nos remite a la época de los Reyes Católicos, es decir, a un momento avanzado ya de la repoblación de esta comarca, aunque en sus alrededores hay numerosos restos del Bajo Imperio y de épocas más tardías.

-Cerro Vilanero II: en el mismo sitio encontramos los restos de un lagar construido con mampostería (3,15 m × 2,35 m), pero que conserva un rebosadero trabajado en la roca. Se trata de un canalillo que desagua en una caja cuadrada (17 cm × 14 cm) con un lado abierto en forma de embudo. También consta la presencia de uno de los arbores, con foramina, y un contrapeso con hueco doble para el husillo.

-Cerro Vilanero III: de este lagar lo que se conserva son las huellas de inserción de los arbores (que en este caso serían de madera) de una prensa de pórtico.

-Cortiñal o San Benito: se trata de uno de los ejemplares más curiosos de la comarca puesto que recoge la producción en un antiguo sepulcro excavado en la roca. El área de trabajo, por su parte, se dispuso sobre un afloramiento granítico que debía completarse con algún tipo de obra, hoy desaparecida. Junto al lagar se conservan dos arbores de piedra, uno de ellos aún en pie. Se sitúa en un extenso yacimiento tardorromano, con al menos ocho tumbas rupestres. En las inmediaciones encontramos otros elementos asociados al prensado: media decena de contrapesos, arbores etc.

-Cortiñal II: a 300 m al norte del anterior encontramos un segundo lagar, esta vez de obra, conformado por dos recintos. El superior es rectangular (3,40 m × 2,70 m) y conserva los dos arbores caídos en la pared meridional. La estancia inferior se observa con dificultad (3,80 m × 2 m) debido a la tierra y a la vegetación que crece en su interior, aunque sería más alargada que en otros ejemplares de Valencia de Alcántara. En la esquina noroeste del lagar se sitúa un contrapeso cilíndrico y en sus proximidades encontramos otros contrapesos, un forum y un juego más de arbores de piedra.

-Fontañera: lagar rupestre con una plataforma de trabajo apenas labrada, de tendencia circular (2,10 m de diámetro), que actualmente presenta la pared oriental muy erosionada. Vierte a través de un canal, de 28 cm de longitud, en una cubeta rectangular (1 m × 97 cm, 33 cm de profundidad máxima visible). Sin contexto aparente, se sitúa junto al caserío de la Casa Colorá.

-Huerta Látigo: lagar rupestre en el que se advierten los dos huecos de los árbores, respectivamente de 77 cm × 22 cm × 16 cm de profundidad máxima visible y 64 cm × 26 cm × 26 cm de profundidad máxima visible, con una separación entre ambos de 3,45 m (que debe entenderse como el tamaño de la prensa de pórtico instalada en él). La pared posterior de esta área de prensado está tallada en el afloramiento granítico, con una longitud máxima visible de 3,2 m. No obstante, la superficie del lagar no está trabajada por lo que, entendemos, para cumplir su función debía estar alisada con un revestimiento de mortero u otros materiales. No se aprecia la situación de la cubeta de recogida.

-Jardinero: en las proximidades de la carretera que une San Vicente con Valencia encontramos un lagar rupestre de forma irregular, con cubeta poco profunda, que desemboca en un largo canal de desagüe. Foto cortesía de Juan Carlos Durán.

-Macheral (Galavís 2020:204): el autor cita de pasada restos de lagares y de construcciones antiguas, que no hemos podido localizar.

-Malpaso: lagar rupestre situado en medio de un yacimiento altomedieval de gran extensión con, al menos, 9 tumbas rupestres localizadas. Presenta la singularidad, única en la provincia, de poseer tres orificios cuadrangulares para verter en la cubeta de recogida, que es semicircular, de 1,53 m de longitud máxima. La plataforma superior es irregular (3,55 m × 2,7 m), de escasa profundidad (seis centímetros), y presenta dos orificios para la prensa (20 cm × 11 cm, con 50 cm de separación entre ellos) en su esquina noroeste, a modo de forum.

-Pancha: lagar rupestre de grandes dimensiones, en el que la plataforma superior apenas está delimitada, ya que aprovecha la inclinación natural del afloramiento granítico. Su presencia se intuye por los dos orificios rectangulares donde encajaban los arbores de la prensa (uno de ellos de 57 cm × 22 cm × 13 cm de profundidad, que presenta sendos cajeados en cada extremo; el otro orificio no se pudo ver completo), con una distancia entre ambos de 3,15 m. Además, un canal de desagüe (de 41 cm de longitud y 12 cm de anchura) vierte a un pilón de recogida. Este segundo espacio estuvo realizado con grandes bloques de roca, desbastados groseramente, pero actualmente su planta se distingue con dificultad porque ha sido desmantelado casi por completo y se encuentra cubierto de tierra. De hecho, algunos de los bloques se conservan removidos sobre el depósito. A unos 50 m de distancia, en el llamado canchal de Ulloa, encontramos una rueda de molino.

-Pancha II: lagar situado a 130 m de distancia del anterior, al otro lado de la calleja de la Pancha. Está conformado por dos depósitos realizados con bloques de granito desbastados groseramente. El depósito superior presenta planta rectangular, con unas dimensiones de 2,45 m × 4,10 m, aunque la mayor parte de sus bloques se encuentran caídos o desplazados. Se conserva solo uno de los arbores, caído, aunque in situ pues se observa un agujero de poste rectangular abierto en la roca madre para su inserción. El árbor muestra el característico orificio rectangular que, en esta ocasión, no llega a traspasar la pieza. Por último, el depósito inferior del lagar está cubierto de tierra y robles, aunque se distinguen algunos de los bloques de su fábrica. A este depósito vierte un profundo y ancho canal labrado en el granito. En el entorno de este lagar hemos podido documentar hasta cuatro cilindros contrapesos.

-Pancha III: lagar rupestre casi cubierto por tierra. Solo es visible una parte mínima de la pared, cercana a la cubeta. Esta, sin embargo, sí se observa por completo y es de planta trapezoidal, aunque está colmatada de tierra y agua (1,24 m × 90 cm × 26 cm de profundidad máxima visible).

-Penero: lagar rupestre de grandes dimensiones localizado en el entorno de una construcción rural, con la que podría estar relacionada. La plataforma superior, que no se llega a apreciar completamente por la tierra y la hojarasca, tiene planta de tendencia circular con un diámetro aproximado de 3,4 m. Esta superficie vierte en una cubeta de recogida, rectangular, de 1,97 m de longitud y 66 cm de anchura, a través de dos cortos canalillos. La cubeta presenta un recrecido, en su lado exterior, realizado con grandes mampuestos de granito trabados con mortero de cal. En el lateral oeste del afloramiento granítico se observan diversos rebajes asociados con un sistema de prensa. Unos metros al norte del lagar se conserva el contrapeso cilíndrico. Fotografía cortesía de Juan Carlos Jiménez Durán.

-Regato Peje: lagar de dos recintos en mal estado de conservación. No mantiene los arbores, aunque sí un contrapeso cilíndrico sin entalles laterales. El habitáculo superior es rectangular (2,7 m × 3,29 m), aunque apenas se distingue la pared este (los dos arbores debían de estar en ese lateral, pues el contrapeso se sitúa justo en el lado opuesto). El depósito inferior se adosa por el sur, desplazado respecto al eje del superior, y presenta tendencia cuadrangular (2,43 m × 2,33 m).

-Rivera: lagar en mal estado de conservación construido con grandes mampuestos (muy toscos) que forman dos pilones a distinto nivel. El que se sitúa en un nivel superior es cuadrangular, de aproximadamente 3,4 m × 3,7 m. De él apenas se conservan las dos esquinas del lado meridional. El segundo recinto es de menor tamaño, 2,12 m × 2,06 m, aunque igualmente cuadrangular. Conserva restos de mortero en las juntas de los mampuestos. Además, el suelo de este segundo pilón está fragmentado, por lo que es posible analizar su fábrica, que es de mampuestos menudos trabados con mortero de cal. Caído, en la pared norte del segundo pilón, se conserva uno de los arbores de 1,8 m de longitud y 47 cm de anchura, con orificio rectangular (50 cm × 11 cm) para anclar la viga. A unos 40 m al norte se conserva el contrapeso cilíndrico. Sin materiales cerámicos reseñables en el entorno.

-Tapada de Viega: lagar con estructura cuadrangular (3,37 m × 3,55 m). Conserva los dos arbores de piedra con foramina y un conducto que lo comunica con el depósito. Toda la estructura del lagar está construida con aparejo de gran tamaño y, aunque las caras interiores de las piedras están regularizadas, el pilón de recogida (2,95 m × 2,35 m) también fue revestido con argamasa. Galavís (2020:200) considera que este lagar es una construcción de la antigüedad tardía, si bien estuvo en uso hasta bien entrada la Edad Moderna. El mismo autor menciona tumbas reforzadas con lajas de piedra en esta cerca.

-Tapada de Viega II: a unos 400 m al nordeste del anterior se sitúa un segundo lagar de similares características y dimensiones. La estancia inferior es cuadrangular (2,63 m × 2,70 m) y dos de sus laterales están tallados en la roca. La superior es rectangular (3,40 m × 2,68 m) y conserva el contrapeso in situ, así como uno de los arbores tumbado.

-Tomillar: lagar rupestre situado en el entorno de la Casa Colorá, donde proliferan estos ingenios. La cubeta de recogida presenta planta trapecial (1,23 m × 63 cm × 1,23 m × 73 cm) y a ella vierten un canal central, de 53 cm de longitud y una anchura de 14 cm, y un canal lateral que lo delimita por el norte. La plataforma de pisado es elíptica, con unas dimensiones de 2,4 m × 2,5 m, estando apenas definida por un rebaje de unos pocos centímetros en la superficie de la roca.

-Tomillar II: lagar rupestre de grandes dimensiones, con la plataforma superior de tendencia rectangular (4,2 m × 2,4 m), parcialmente cubierta de tierra, aunque la parte final presenta una inclinación más pronunciada que el resto. Vierte a una cubeta de recogida mediante un único canal centralizado, de 18 cm de longitud. Esta cubeta es rectangular (1,68 m × 83 cm), no siendo visible el fondo debido al agua que la cubría. Sin materiales arqueológicos reseñables en el entorno.

-Traída: casi en la periferia del núcleo urbano, encontramos un lagar rupestre de planta ovoide (2,95 m × 2 m) de escasa profundidad, que desemboca en una pileta rectangular (1,25 m × 65 cm × 30 cm de profundidad) mediante dos canalillos cortos. Junto a esta pileta hay un agujero de poste rectangular (27 cm × 58 cm de longitud máxima visible), parcialmente enterrado, que podría evidenciar la presencia de un sistema de prensado. Al pie del lagar se levanta la pared de piedra del cercado y, bajo ella, al otro lado, se observan los restos de un depósito al que vierte un canal de gran anchura, que podría interpretarse como un lagar anterior que fue sustituido por el actual.

-Valdeposadas (Galavís, 2020:199): el autor menciona varios recintos de lagares, incluyendo uno labrado en la roca. Además, disponemos de una fotografía de no muy buena calidad (Diéguez, Mss), pero no hemos podido localizarlo.

-Valuengo: lagar de fábrica, realizado con grandes bloques de mampuestos, formando una construcción rectangular con unas dimensiones totales de 6,5 m × 4,5 m. La estancia superior mide 3,22 m × 3,8 m y presenta los dos arbores en el lado meridional, respectivamente de 1,17 m × 78 cm y 1,07 m × 86 cm (sólo en el primer caso el orificio traspasa por completo la pieza). Uno de los arbores está caído, aunque se conserva in situ. Al otro lado del lagar se conserva el contrapeso, hundido en la tierra. La estancia inferior apenas es visible debido a la vegetación y a los colapsos de mampuestos acumulados en su interior. Sin embargo, en su lado sur presenta dos jambas a modo de acceso, con un bloque con un orificio cuadrangular en el medio. A unos 200 m de distancia, al oeste, se conserva un segundo contrapeso quizás asociado también a este lagar.

-Verdugo: lagar rupestre de grandes dimensiones y planta redondeada (6 m de diámetro) aunque en algunas partes la cubeta parece no se llegó a rebajar del todo. Se observa con dificultad pues está cubierto de tierra, a pesar de situarse en una lancha granítica de grandes dimensiones y a cierta altura. Vierte al exterior mediante un ancho canalillo con un entalle para encajar un pico vertedero, aunque muy desgastado. Junto al canal se observan las cajas de inserción de la prensa (12 cm × 24 cm, con una separación entre ambas de 42 cm). Fotografía y medidas cortesía de Juan Carlos Jiménez Durán.

-Zafra: lagar rupestre que consta únicamente de una pileta de recogida de grandes dimensiones (2 m × 1,80 m, 28 cm de profundidad) a la que desembocan, en sus extremos, dos canales que delimitan una plataforma de pisado/presando sin mayor trabajo y sin apenas inclinación. Sin materiales arqueológicos visibles en el entorno, se sitúa en las proximidades de los dólmenes III y IV de la ruta de Zafra.

-Zafra II: Lagar rupestre de planta circular (1,60 m × 1,82 m, 8 cm de profundidad) poco profundo que vierte en una cubeta de recogida también circular (95 cm de diámetro, 25 cm de profundidad máxima visible) cubierta por tierra y la vegetación. Ambos espacios están conectados por un canal de 70 cm de longitud y apenas 5 cm de ancho. Mismo contexto que el anterior.

VILLA DEL REY

-Belvís o dehesa de Luís Alonso: se trata de un lagar de tendencia rectangular (2,6 m × 1,62 m × 23 cm) sin cubeta de recogida. Vierte al exterior mediante un orificio (14 cm × 16 cm en la salida) abierto en la esquina nordeste de la pila. El lagar se sitúa en un extenso yacimiento con abundantes mampuestos y algunos fragmentos de tégula y cerámica común romana. De hecho, la pila del lagar ha sido rellenada con cascotes hasta formar un majano. En el paraje hemos documentado otro lagar más y, al menos, siete tumbas rupestres.

-Belvís II: lagar rupestre que ocupa casi la totalidad de un afloramiento granítico alargado, adoptando tendencia ovoide (2,7 m × 1,25 m ×13 cm) y vertiendo en su extremo norte a través de un largo canal de 70 cm de longitud. En su extremo, este canal presenta el habitual entalle para encajar un pico vertedero adicional. Mismo contexto que el anterior.

-Cueto: en la orilla del embalse de Cueto, y junto a varios edificios en ruina con los que, quizá, habría que relacionar el lagar, encontramos esta instalación en la que solo se distingue la cubeta de recogida, rectangular. Foto cortesía Alberto Durán Sánchez.

-Potrerel: en el límite con el término matiego, junto al arroyo de las Viñas, encontramos este lagar rupestre realizado en una gran lancha granítica. Presenta planta semicircular, de escasa profundidad, vertiendo directamente en una pila de recogida rectangular.

-Potrerel II: a 200 m al este del anterior, con idéntica tipología.

-Potrerel III: junto al anterior, encontramos un lagar con cubeta alargada (muy irregular, con las esquinas redondeadas), a la que vierte un canalillo corto. El área de trabajo no es visible por la tierra que lo cubre. No obstante, en su zona central encontramos un rebaje rectangular de función incierta (nos parece demasiado grande como para identificarlo con el agujero de husillo o tornillo, habitual en otros lagares de esta zona). Además, a ambos lados de la plataforma de trabajo, se observan dos agujeros de poste cuadrangulares (de 20 cm de lado), igualmente dudosos, pues en este caso son demasiado pequeños como para soportar una prensa de pórtico (deberían asociarse, quizás, con algún tipo de techumbre que proporcionara sombra a los trabajadores).

VILLAMIEL

-Arroyo Lagares: lagar con una pileta oval (73 cm × 65 cm) conectada de forma secante a otra pila rectangular (2,55 m × 50 cm). Alrededor hay una serie de pocitos, perforaciones y un canal, que seguramente formaron parte de una estructura que cubrió el área de trabajo. Este lagar presenta una forma bastante curiosa, inédita en la provincia de Cáceres, pero que sí podemos encontrar en la vecina Serra da Estrela (Portugal). Resulta, por tanto, tentador relacionarlo con desplazamientos de población procedente de aquella región. Sea como fuere, a lo largo del Arroyo Lagares encontramos hasta siete lagares rupestres, alineados a lo largo de un antiguo camino, hoy día aún practicable. No obstante, entendemos que el arroyo recibe su nombre de las cinco almazaras hidráulicas de aceite instaladas en su cauce.

-Arroyo Lagares II: junto a una estructura arruinada encontramos un lagar con pila rectangular (3,20 m × 2,50 m). Un orificio en la pared (de 16 cm de diámetro en la salida) lo comunica con una cubeta muy irregular (1,76 m × 1,04 m) que posiblemente ha sido fragmentada para extraer piedra de ella. Ambas cavidades se encuentran colmatadas de tierra, desconociendo su profundidad. A un lado hay un hueco en forma de cruz (78 cm de longitud) que indica donde se hallaba parte de la estructura de prensado. En el lado opuesto habría otro hueco similar, pero podría haber desaparecido también por la extracción de piedra de dicho lateral.

-Arroyo Lagares III: de este ejemplar solo resta el lateral posterior puesto que el resto de paredes habrían sido picadas para la extracción de piedra. No obstante, en el frente se observa un riel, destinado quizás a alojar una tabla de madera de contención. La superficie de prensado no habría sido demasiado grande (2,07 m × 1,40 m), vertiendo al exterior (no parece tener pilón inferior) mediante un canalillo de 28 cm de longitud. Se conservan los huecos de la estructura de prensado en el lado oriental, uno de ellos cruciforme (de 47 cm de longitud).

-Arroyo Lagares IV: se trata del ejemplar de mayor tamaño del paraje y presenta forma rectangular (3,68 m × 3,17 m × 55 cm) con dos perforaciones cruciformes en los lados para el entalle de las vigas del ingenio de prensado. Desemboca a través de un canal en una pila rectangular (1,55 m × 67 cm × 55 cm). Para mejorar la recepción del líquido, junto a la perforación de salida se labraron dos recuadros concéntricos en el interior.

-Arroyo Lagares V: lagar de forma de forma cuadrangular (2,27 m × 2,17 m × 24 cm) con dos perforaciones rectangulares a ambos los lados para encajar una prensa de pórtico. No obstante, el lateral norte parece no haber sido rebajado del todo, como si finalmente se hubiese reducido la superficie útil de trabajo. Desemboca a través de un canal practicado en el extremo de uno de los lados, para la descarga del líquido resultante, en una pila rectangular (1,34 m × 60 cm) excéntrica respecto al cuadro principal del lagar. Parece que sufrió alguna modificación al abrirse un canal lateral (en la esquina suroeste) con la intención de verter hacia otra pila, de la que no se conserva más que una endeble huella del recuadro (o quizás se trate de un canal de desagüe de agua de lluvia).

-Arroyo Lagares VI: lagar rupestre en forma de pila rectangular (3,27 m × 2,02 m × 3 m × 1,83 m, con 65 cm de profundidad máxima visible), cuyo fondo permanece oculto por la hojarasca y los bloques de piedra que lo cubren. Desemboca, a través de un agujero practicado en el centro de uno de los lados (de 14 cm de diámetro), en un posible pilón de recogida, que estaría también relleno de tierra.

-Arroyo Lagares VII: lagar de forma de forma rectangular (3,05 m × 2,40 m × 27 cm) con dos perforaciones en los lados para el entalle de las vigas del ingenio de prensado. Ha sido destruido todo el lado de descarga, aunque es visible a ras de suelo el canal que comunicaba con la pica de recepción.

-Empalme: lagar rupestre de grandes dimensiones, apenas visible porque está colmatado de tierra. La plataforma superior es rectangular 2,85 m de anchura y 3,43 m de longitud máxima visible. Vierte a través de dos canalillos, aunque no se llega a apreciar si posee cubeta de recogida. Al oeste de la plataforma, a 2 m de distancia de la misma, encontramos un entalle de prensa de 94 cm de longitud y 28 cm de anchura. Sin materiales arqueológicos reseñables en la parcela, el lagar se sitúa frente a una antigua casa de labor con la cual se podría relacionar.

-Puerto de Trevejo: lagar rupestre de grandes dimensiones y complejidad en su diseño. La plataforma superior es cuadrangular (2,9 m × 2,9 m) aunque su esquina sudeste permanece oculta por un matorral. El lado sur de la plataforma no tiene pared, pero sí un raíl de 1,66 m de longitud cuya función parece haber sido alojar una tabla de contención de la uva. A ambos lados de esta plataforma se disponen los entalles de una prensa de pórtico, de los cuales solo el del lateral oeste es visible completo, destacando su gran tamaño (1,71 m × 31 cm), dimensiones inéditas entre los lagares rupestres cacereños. Entre este entalle y la plataforma encontramos varios canalillos y cazoletas de función desconocida. Por su parte, la cubeta de recogida es rectangular (2,06 m × 69 cm), tampoco visible en su totalidad. La plataforma y la cubeta están unidad por no menos de tres canalillos cortos. Por último, junto al lagar, por el suroeste, encontramos tres agujeros de poste redondeados (de 20 cm o 25 cm de diámetro, 10 cm o 15 cm de profundidad), alineados, y otros dos de tendencia cuadrangular que, a falta de despejar el lado oriental de la roca, pudieran haber servido para alojar algún tipo de techumbre.

-Santa María: el lagar aprovecha una roca inclinada en la que se abrieron unos canales, formando un circuito rectangular (2 m × 85 cm), que desembocan en una pileta rectangular (90 cm × 73 cm, 16 cm de profundidad), provista de pocillo de recogida. Se localiza en un yacimiento de cierta entidad con materiales romanos dispersos en superficie. En sus inmediaciones, además, encontramos uno de los grabados rupestres más sobresalientes de Sierra de Gata que, sin embargo, debe ser considerado de cronología anterior al lagar (García-Figuerola, 1999).

-Trevejo: se halla dentro de la población, a la derecha del camino que conduce desde la plaza de la localidad de Trevejo al castillo (Benito y Grande, 2000: 157). Se observa el recuadro del lagar con un rebaje para igualar la superficie y una poceta circular en el centro.

-Trevejo II: al norte de la población, junto a un antiguo camino empedrado que se dirige al castillo, en un paraje con cerámicas de adscripción cronológica moderna, se observa un cancho con inclinación natural, en el que se practicaron los habituales huecos para encajar las jambas de una prensa de pórtico. Al pie de la roca crece la vegetación, por lo que desconocemos si posee cubeta de recogida. En total hay tres huecos, dos en el lateral este (61 cm × 20 cm × 10 cm de profundidad, separados entre sí 30 cm) y otro en el lado oeste de la roca (76 cm × 18 cm × 10 cm de profundidad). Entre ambos laterales hay un espacio de 3 m, suficiente para habilitar una plataforma de prensado (que quizás estaba realizada con algún tipo de fábrica, dado lo irregular de la superficie de la roca).

-Vallefría u Hornillo: la estructura de este lagar se compone de un pie de ara rotunda en la parte más elevada, de 1,31 m de diámetro, fracturada en uno de sus laterales puesto que la roca ha sido picada. Este pie conecta, mediante un canalillo, con una solea cuadrangular (2 m × 2,22 m), delimitada por otro canal perimetral. En el eje de esa plataforma, un canal de 67 cm conduce al borde de la roca, donde se colocarían los recipientes para la captación del líquido. En total la superficie del ingenio ocupaba cerca de 35 metros cuadrados. Sin contexto arqueológico apreciable.

ZARZA LA MAYOR

-Hija: lagar rupestre de tendencia rectangular (1,8 m × 1,1 m × 26 cm) que vierte a una poceta casi trapezoidal (37 cm × 78 cm × 48 cm) a través de un orificio abierto en la pared.

No termina aquí el catálogo de lagares rupestres de la provincia de Cáceres. Tenemos noticias de muchos otros ejemplares que no han podido ser visitados. Hemos de tener en cuenta, además, los pies de ara y los numerosos contrapesos localizados durante todos estos años de trabajo de campo. Muchos de estos contrapesos y pies, sin embargo, no guardan relación con lagares rupestres, sino con lagares y almazaras de obra, que abarcan desde la época romana (como es el caso de Los Villares en Plasenzuela, cuyas pilas estaban elaboradas con opus caementicium y revocadas de opus signinum) hasta bien entrada la Edad Contemporánea. En cualquier caso, los lagares rupestres que hemos podido catalogar en nuestra investigación (insistimos, número en absoluto definitivo) alcanzan los 484 los ejemplares.

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