BROZAS
-Baldíos: lagar rupestre de grandes dimensiones situado en un yacimiento caracterizado por la presencia de tégula dispersa en superficie, al menos siete tumbas rupestres y diversas estructuras murarias. Está labrado en un bolo granítico de gran altura, alcanzando la pared de la plataforma una altura de 80 cm por el lado este. En el mismo lateral, y también por el lado sur, en su base, presenta un pequeño escalón corrido, que no hemos documentado en ningún otro lagar rupestre de la provincia (quizás resultado de un redimensionado del calcatorium). Esta plataforma tiene planta trapezoidal (3,13 m × 2,56 m) y parece que fue fragmentada en sus paredes norte y oeste. Excéntrico, en la mitad sur, encontramos el resalte circular (de 1,10 m de diámetro), mientras que el canal de desagüe se sitúa en el lado oeste, con 46 cm de anchura y 45 cm de longitud. En la esquina sudeste, fuera de la zona de trabajo, la roca presenta tres pequeñas cazoletas.
-Baldíos II: a cien metros al noroeste del anterior, encontramos un segundo lagar, de menor entidad, realizado en una lancha granítica que apenas sobresale del terreno. La solera tiene tendencia rectangular (2,37 m × 1,26 m × 2,64 m × 1,40 m), con una profundidad máxima de 20 cm. Aproximadamente en el centro, se aprecia el resalte circular (86 cm de diámetro), mientras que el desagüe tiene forma de canal, en su esquina nordeste.
-Cabeza Araya: lagar situado en el entorno inmediato de una gran almazara, hoy en estado de ruina, llamada Casa del Cuervo, con fecha inscrita en el revoco Año de 1863. La plataforma de prensado-pisado es muy irregular (3,38 m × 3,85 m) y está delimitada en su lado sur por un canal labrado en el granito. Otros cuatro canalillos (en la parte baja) conducen el líquido hacia la cubeta de recogida (1,07 m × 74 cm × 30 cm) dotada de un pocillo excéntrico de 21 cm de diámetro.
-Cabeza Araya II: lagar de factura tosca que aprovecha la inclinación natural de la lancha de granito, componiéndose tan sólo de una cubeta rectangular (1,60 m × 38 cm × 20 cm) a la cual conduce un único canalillo sito en su extremo este. Mismo contexto que el anterior.
-Cabeza Araya III: lagar alargado y estrecho (3,40 m × 1,61 m) de factura tosca que desemboca en una cubeta de recogida de planta irregular (1,23 m × 50 cm) colmatada de tierra. Entre la plataforma y la cubeta hay un rebaje (de 40 cm × 53 cm) a modo de canal. Mismo contexto que los anteriores.
-Camino Barrosa: lagar rupestre con la particularidad de que se haya dispuesto en dos canchos diferentes. Por ello, debió contar con algún tipo de canalización que los uniera, vertiendo en la cubeta de recogida, que es irregular (1,44 m × 99 cm × 35 cm) y cuenta con pocillo de 26 cm de diámetro. En su extremo, la cubeta inferior cuenta con tres pequeños orificios, quizás para encastar algún tipo de tapadera. En cuanto a la plataforma de prensado/pisado, apenas está delimitada por dos canales labrados en forma de U, con un agujero de poste cuadrangular (de 12 cm de lado y 12 cm de profundidad) situado en su zona central.
-Camino Barrosa II: estructura rupestre que podría interpretarse como un lagar sin terminar, debido a su similitud con otros ejemplares de la zona. La plataforma estaría delimitada por dos canales, de 1,66 m de longitud, que desembocan en las esquinas de una cubeta sin apenas labra, de 180 m de longitud y 32 cm de anchura máxima.
-Casablanca: lagar apenas visible puesto que tanto la plataforma como la cubeta se encuentran cubiertas de tierra, siendo visible, unicamente, el contorno de la segunda, que es rectangular y profunda. Por su cercanía con el término municipal de Mata, podemos englobarlo en el extenso conjunto de lagares sito al este de aquella población.
-Charca: estructura rupestre de planta ovoide (3,40 m × 2,37 m × 11 cm), habitualmente interpretada como una lagareta. No obstante, el fondo cóncavo nos indica que ha sufrido alguna transformación, o quizás tenía otra finalidad. Presenta salida en forma de canal (de 56 cm de longitud) en su extremo sur.
-Gavatón: cubeta rectangular y profunda, de buena talla, que, a tenor de los canales que conducen a ella y a la inclinación de la roca, podría haber funcionado como lagar rupestre. Foto cortesía de Fernando Moreno Domínguez.
-Greña: estructura rupestre que podría ser interpretada como un lagar sin terminar, puesto que la plataforma no tiene ningún elemento labrado (la grieta que se observa es natural). La pileta es rectangular, de grandes dimensiones (1,45 m × 1,04 m). A poco más de dos metros de distancia se observa un rebaje circular, de 46 cm de diámetro, de función incierta. Sin materiales reseñables visibles en superficie, se sitúa en un contexto agroganadero junto a una zahúrda, una casa de campo y un chozo de pastor con fecha (1947) inscrita en el revoco.
–Holguín: cubeta de grandes dimensiones, parcialmente cubierta por tierra, que pudiera tratarse de un lagar rupestre. La zona más baja, eventual salida del líquido, no es visible. Se sitúa en un extenso yacimiento caracterizado por la presencia de, al menos, once tumbas rupestres.
-Lobarina: lagar rupestre de husillo central (de 28 cm de lado máximo) con plataforma de pisado/prensado sin más trabajo que cuatro canales que conducen a la plataforma de recogida (1,13 m × 58 cm × 49 cm de profundidad máxima visible). La longitud de los canales varía entre 1 m, el central, a 1,18 m el del lado sur. Se sitúa en el entorno de varias casas de campo datadas a principios del s. XX, y próximo a los lagares rupestres de Cabeza Araya.
-Lobarina II: lagar rupestre en el que solo el lacus aparece bien definido, con unas dimensiones de 1,03 m × 42 cm, a pesar de que se encontraba colmatado de tierra. El resto de la plataforma de pisado/prensado está delimitada por una serie de canalillos cortos, a excepción de los trazados en su margen derecha, que entendemos debían cumplir una función de desagüe. En el centro, encontramos el habitual agujero de poste cuadrado para el husillo.
-Lobera: en el entorno de la casa de la Lobera encontramos un lagar con una cubeta de recogida rectangular, profunda, a la que vierten sendos canales labrados en el afloramiento. Fotografía cortesía de Fernando Moreno.
-Pepina: lagar estructurado en dos niveles. La plataforma superior apenas está definida (2,16 m × 2,40 m) aunque sí posee un canal labrado de 1,20 m de longitud y un agujero de poste centrado, cuadrangular (de 15 cm de lado y 10 cm de profundidad). Vierte a través de un canal corto hacia la cubeta, que es circular (2,20 m de diámetro), de dimensiones similares a la plataforma superior. Esta cubeta presenta un rebaje circular (de 74 cm de diámetro y 20 cm de profundidad) demasiado grande para ser el habitual pocillo de recogida, por lo que la interpretamos como asiento de tinaja. Se encuentra en el entorno de varias casas de labor, y a un kilómetro aproximado del yacimiento de Holguín.
-Pepina II: estructura rupestre que podría ser interpretada como un lagar, puesto que aprovecha la inclinación natural de la roca para verter en una cubeta apenas trabajada, de planta de cuarto de círculo (1,14 m de radio). El ingenio aprovecha y se adapta a la forma natural del canchal. Al lado, hay un agujero de poste cuadrangular (33, 47 cm) quizás para alojar una prensa. En el otro extremo, se observa un espacio (1,20 m × 2,38 m) delimitado por grandes lajas de granito, hincadas verticalmente, que había sido objeto de remociones de tierra cuando se documentó (seguramente confundiéndolo con una tumba de lajas). En la terrera de este expolio se observaban numerosos restos cerámicos (vedríos melados y cacharrería popular), adscritos a un período moderno-contemporáneo).
-Pozo Mohedano: lagar de tendencia rectangular (3,35 m × 1,90 m × 35 cm) con resalte circular excéntrico de 90 cm de diámetro. En el lateral noroeste se aprecian los apoyos de los arbores de la prensa (28 cm × 20 cm, separados entre sí 38 cm). La salida adopta forma de canal (36 cm longitud), próxima a la esquina nordeste. Se localiza en medio de una necrópolis de, al menos, diez tumbas rupestres, aunque se observan escasos materiales arqueológicos en el entorno.
-Tenderas: estructura rupestre que podría haber sido utilizada como lagar, aunque el canal de desagüe, estrecho y recto, parece haber sido realizado recientemente, con medios mecánicos. Foto cortesía de Alberto Durán Sánchez.
-Valdelacuba: lagar rupestre del que solo es visible la pileta inferior, de grandes dimensiones, con la singularidad de que vierten en ella dos canalillos paralelos, ambos en el centro de la cubeta. El área de pisado/prensado apenas se intuye en uno de sus laterales, pues se encuentra cubierta de tierra. En torno a las Casas de la Cuba (de la Caba, según el plano topográfico) encontramos un conjunto de siete lagares rupestres, que cabría relacionar, quizás, con este mismo caserío. Se distribuyen en un radio de menos de 500 m, en su mayoría en los prados que se extienden al sur y al este de las casas. Fotografía cortesía de Alberto Durán.
-Valdelacuba II: lagar rupestre ejecutado sobre una lancha granítica, con una cubeta de recogida rectangular y profunda. La plataforma superior, por el contrario, apenas está delimitada por dos canalillos que desembocan en las esquinas de la primera. En medio de la plataforma, encontramos un agujero de poste redondeado para el husillo. Como peculiaridad, destacan los dos canales de desagüe paralelos a la cubeta, a ambos lados de la misma. Fotografía cortesía de Alberto Durán.
-Valdelacuba III: pequeña lagareta realizado sobre un bolo granítico, en el que la zona de prensado parece haberse realizado por abrasión, obteniendo como resultado una curiosa forma barquiforme, con un pequeño orificio rectangular para el husillo en uno de sus laterales. La pileta inferior es rectangular, bien labrada. Fotografía cortesía de Alberto Durán.
-Valdelacuba IV: lagar rupestre en el que solo la cubeta de recogida aparece bien definida, en forma de pila rectangular y profunda. En un nivel superior, el área de trabajo simplemente aprovecha la inclinación natural de la lancha granítica. Ambas zonas se comunican a través de tres canalillos cortos, uno en cada extremo y otro central. El mismo afloramiento parece haber sido aprovechado como cantera para ruedas de molino, conservándose dos de ellas sobre el mismo lagar. Fotografía cortesía de Alberto Durán.
-Valdelacuba V: lagar rupestre visible con dificultad pues la cubeta está cubierta de tierra y de la plataforma superior apenas se trabajó uno de sus laterales. Fotografía cortesía de Alberto Durán.
-Valdelacuba VI: junto a un chozo de pastor, encontramos un orificio de poste, en forma de T, y el rebaje de una lancha granítica. Ambos elementos podrían indicar la intención de realizar un lagar rupestre, que, en cualquier caso, habría quedado inconcluso, pues la pila inferior no se llegó a ejecutar. Fotografía cortesía de Alberto Durán.
-Valdelacuba VII: en el interior de una casa de labor encontramos un lagar rupestre del que apenas se intuye la cubeta de recogida, colmada de escombros.
-Vega de la Morena I: lagar rupestre que posee una pila alargada de tendencia rectangular (1,95 m × 80 cm × 32 cm) con pocillo en su lado oeste (de aproximadamente 30 cm de diámetro). Conducen a ella dos canales labrados en la roca, de 2,02 m y 90 cm de longitud, respectivamente. En medio de ambos, consta de un agujero de poste cuadrangular de 14 cm de lado. Sin materiales arqueológicos visibles en el entorno.
-Vega de la Morena II: estructura semirupestre que podría haber funcionado como lagar (hemos encontrado otro ejemplar de apariencia similar en la Sierra del Puerto del Centinela, Alburquerque, Badajoz). La plataforma de pisado/prensado habría estado delimitada (3,10 m × 3,62 m) por un murete de mampuestos, trabados con mortero bastardo, de los que solo uno se mantiene in situ. Esta plataforma vierte en una pila exenta, con unas medidas interiores de 1,52 m × 36 cm, que tiene uno de sus laterales fragmentados. Mismo contexto que el anterior. El tipo de mortero sitúa a esta estructura a principios o mediados del siglo XX.
CABEZABELLOSA
-Dehesa: lagar rupestre actualmente cubierto por la pared de piedra de un cercado. Es de pequeño tamaño, con una longitud máxima visible de 1,73 m, una anchura de 1,20 m y una profundidad máxima de 40 cm junto al desagüe (este consiste en un orificio cuadrangular, de 10 cm de lado). Llama la atención que la pila no presente la inclinación adecuada, quizás debido a un posible retallado con fines agropecuarios. No se han observado materiales arqueológicos en el entorno que permitan una aproximación cronológica de la estructura.
-Gerónimo: tenemos noticias de la existencia de un lagar en el paraje de Gerónimo, en las cuestas de subida a la población desde el valle del Ambroz, pero no hemos podido localizarlo. Sería de pequeño tamaño y constaría de pico vertedero.
-Romanejo: lagar rupestre con plataforma rectangular (1,35 m × 1,95 m × 36 m) de cuidada factura que vierte mediante un orificio a una cubeta trapezoidal (94 cm × 68 cm) con pocillo redondo en su zona central. Junto a la plataforma y en la pared exterior de la roca se observan orificios redondos de gran tamaño de función incierta. En la zona hay hasta cuatro lagares rupestres y una tumba, también excavada en la roca. No hay otros vestigios a los que se puedan asociar.
-Romanejo II: lagar rupestre con plataforma de tendencia rectangular (2,12 m × 1,32 m × 39 cm) provista de un orificio de salida en su extremo inferior. La cubeta de recogida es circular (60 cm × 64 cm × 24 cm). Entre ambas pilas hay una separación de 20 cm, por lo que al orificio debía acoplarse cualquier tipo de canalización que salvara esta distancia. Mismo contexto que el anterior.
-Romanejo III: lagar rupestre inacabado con plataforma rectangular (2,03 m × 1 m × 42 cm), aunque de factura tosca. La cubeta de recogida apenas está esbozada, aunque presenta tendencia cuadrangular, de 80 cm de lado. No se observa orificio entre ambas pilas. Mismo contexto que los anteriores.
-Romanejo IV: lagar rupestre en el que solo es visible una pileta irregular (2,10 m × 1,91 m × 36 cm), con salida a través de un corto canalillo, de 20 cm de longitud. El bolo granítico se aprovechó para la construcción de un bancal, de modo que por uno de sus lados alcanza los 170 cm de altura y, junto al canal, el alzado de la roca no es visible.
CÁCERES
-Aguas de Verano: lagar rupestre, excavado en pizarra, que comparte afloramiento con una tumba rupestre. El lagar consta de plataforma de tendencia triangular (2,44 m × 1,77 m × 20 cm), con un pie de ara rotunda sobre elevado respecto a la misma. Esta plataforma vierte directamente a un pequeño lacus (63 cm × 47 cm), de planta rectangular. Podemos intuir un contexto histórico bajo imperial o hispano visigodo. Existe otra tumba rupestre en pizarra en la misma finca.
-Aguas de Verano II: a algo más de un kilómetro a suroeste del anterior, encontramos un segundo lagar, también en pizarra, que consta simplemente de una plataforma rectangular (2,53 m × 1,86 m) para el prensado. No se aprecia el canal u orificio de salida, si bien la plataforma parece haber sido retocada a pico en uno de sus extremos.
-Albarranas: lagar rupestre, en forma de pilón profundo, rectangular, en el que uno de los laterales ha sido desmontado, presumiblemente para la extracción de piedra. El entorno arqueológico se caracteriza por la presencia de tumbas rupestres. En cualquier caso, el yacimiento es casi contiguo al de las Breñas.
-Arenales: a algo más de un kilómetro de la necrópolis de los Arenales, al otro lado de la autovía, encontramos un lagar rupestre muy básico, en el que la única labra es un entalle para engarzar un pico vertedero, seguramente cerámico o de madera. Un contrapeso liso, a escasos metros de la roca, nos indica la finalidad del ingenio. Una tumba antropomorfa, en forma de sarcófago, completa el contexto arqueológico más inmediato. Fotografía cortesía de Fernando Moreno.
-Breñas: lagar de planta ovoide (2,20 m × 1,73 m × 23 cm), con un ara rotunda excéntrica (de 93 cm de diámetro) y canal de vertido. En los alrededores hallamos, además, una necrópolis con al menos cuatro tumbas rupestres, inscripciones, una cuppa y otros restos constructivos de un asentamiento romano del Bajo Imperio.
-Breñas II: a un kilómetro de distancia del anterior; mismo contexto. Lagar de planta cuadrangular (2,12 m × 2,03 m × 16 cm) no visible en su totalidad puesto que está cubierto por tierra. La salida, en forma de canal, se sitúa en una de las esquinas, no apreciándose ninguna cubeta secundaria. En las paredes se aprecian diversos entalles, incluyendo dos apoyos rectangulares para los arbores de la prensa.
-Calera: posible lagar rupestre que aprovecha la depresión natural del afloramiento granítico, practicando un rebaje cuadrangular para la recogida del mosto.
-Calera II: lagareta de pequeño tamaño junto al arroyo del Momo (de hecho, un pequeño puente sirve para acceder a la roca). A pesar de todo, parece inconclusa, puesto que los dos canales de desagüe practicados no se rebajaron hasta la base, imposibilitando así la salida del líquido. En las inmediaciones se conserva un contrapeso cilíndrico, otro posible lagar rupestre y restos constructivos tardorromanos.
-Casa del Aire: lagar rupestre en el que un canal (de unos 10 cm de anchura) delimita una plataforma de prensado/pisado de forma ovoide, de 3,12 m × 1,60 m. El canal de desagüe, de 19 cm de longitud, presenta el típico entalle escalonado y, actualmente, vierte a más de un metro de altura. En el entorno de la casa fuerte que da nombre al asentamiento se localizan tumbas rupestres, materiales latericios y algunas tegulae. Este poblamiento tendría relación con los cercanos de Mayoralguillo de Vargas o Las Seguras, que presentan las mismas evidencias arqueológicas. Seguramente, en origen, habría varios núcleos de población dispersos en toda esta zona.
-Casa del Aire II: a unos 200 m al oeste del anterior, encontramos un segundo lagar rupestre (2,60 m × 1,08 m, 5 cm de profundidad). Posee un resalte circular (de 1,16 m de diámetro, con una pequeña muesca) situado en posición excéntrica dentro de área de trabajo. Desconocemos como sería el sistema de vertido, puesto que la pared parece fragmentada justo en ese lateral.
-Cercado Perero: lagar rupestre realizado sobre la parte más baja de un afloramiento granítico. La plataforma de pisado-pisado se encuentra delimitada por un rebaje de forma triangular (anchura media de 2,59 m, 4,40 m de longitud), vertiendo en un lacus irregular (1,40 m de longitud, anchura de entre 33 cm y 56 cm, profundidad de 56 cm). A unos 140 m de distancia encontramos un cilindro contrapeso con el que podría relacionarse.
-Cercado Perero II: a 120 m al sur del anterior encontramos un segundo lagar rupestre, de tendencia rectangular (2,73 m × 3,15 m de longitud máxima visible), con un forum labrado en la pared norte. El desagüe presenta forma de canalillo corto, de 34 cm de longitud, aunque al estar colmatado de tierra desconocemos si posee un lacus de recogida.
-Griles: lagareta con la plataforma en forma de embudo, realizada en un bolo granítico redondeado, ocupado casi en su totalidad por la estructura. Presenta resalte circular y gran inclinación en la plataforma. Se sitúa en el entorno de yacimiento de las Breñas, con el que podría estar relacionado.
-Marradas de la Sociedad: lagareta rupestre de factura tosca, quizás inacabada, pues aprovecha simplemente el rebaje natural de la roca. Presenta una longitud máxima visible de 1,22 m (ha sido utilizada como majano y está atestada de tégulas y mampuestos) y una anchura máxima de 70 cm El canal de desagüe sí ha sido labrado con mayor cuidado (39 cm de longitud, 13 cm de anchura), mostrando el habitual entalle escalonado. En uno de los laterales, presenta un largo canalillo que no sabemos interpretar con seguridad, pues corre en paralelo al borde de la roca y no parece que funcione, por tanto, como canal de desagüe (es, además, demasiado estrecho). Se localiza en un yacimiento tardorromano junto a, al menos, siete tumbas rupestres.
-Mayoralguillo de Vargas (Mélida, 1914: 35; Sanguino, 1917: 312): este lagar fue el primero que se documentó (con descripción y medidas de todo su contexto) en la provincia de Cáceres, si bien fue interpretado entonces como altar de sacrificios. Destaca, además, la presencia de un recinto adosado a la roca, de planta rectangular, de 19,20 m × 11,35 m, aunque en algunas partes se haya perdido la continuidad de los paramentos. El lagar rupestre presenta forma circular, con un diámetro de 2,20 m, con ara rotunda excéntrica que mide 93 cm de diámetro, y salida a través de un canalillo corto. En los alrededores se observan tegulae, imbrex y sepulcros rupestres, junto a un conjunto de otros cuatro lagares, elementos propios de un momento tardío de la romanización.
-Mayoralguillo de Vargas II: a 600 m al este del anterior hay otro lagar, más tosco en su ejecución y de forma irregular (1,80 m × 1,60 m × 9 cm).
-Mayoralguillo de Vargas III: lagareta rupestre de tendencia triangular (1,28 m × 1,76 m × 10 cm) de factura tosca o quizás inacabado puesto que el canal (de 12 cm de longitud) no vierte directamente al exterior y la inclinación de la plataforma resulta un tanto débil, en comparación con otros ejemplares. Mismo contexto que los anteriores.
-Mayoralguillo de Vargas IV: pequeño lagar de tendencia circular (1,78 m de diámetro máximo × 8 cm de profundidad) que vierte al exterior, a medio metro de altura del suelo, a través de un canal de 25 cm de longitud. Mismo contexto que los anteriores.
-Mayoralguillo de Vargas V: lagar de planta irregular (1,37 m × 1,89 m × 20 cm) en el que las paredes sur y este están tan erosionadas que sólo se puede apreciar su traza. El canal, con 33 cm de longitud y 14 cm de anchura, está realizado (al contrario de la mayoría de los ejemplares cacereños) en el interior del área de la plataforma de prensado/pisado.
-Santiago de Bencáliz: tumba rupestre de doble cabecera (2,12 m de longitud máxima, 55,5 cm de anchura en el centro y 37,5 cm de profundidad media), labrada en un afloramiento granítico de pequeñas dimensiones. En una de sus paredes presenta un orificio, lo que denota su posible reutilización como lagar. En las cercanías se aprecian los restos de una cella vinaria, que aún conserva un dolium enterrado. Además, en la zona hemos localizado hasta dos contrapesos. Existen otras tumbas rupestres en este paraje, así como fragmentos de tegulae y dolia que evidencias un asentamiento tardorromano.
-Seguras: lagar, en forma de balsa irregular, que se adapta al bolo de granito natural en el que fue labrado. Presenta salida a través de un ancho canalillo escalonado. Se sitúa en un yacimiento caracterizado por la presencia de tumbas rupestres, situado al este del castillo de las Seguras, en cuyos muros se haya encastrada la estela sepulcral de Boutia. Fotografía cortesía de Fernando Moreno.
-Seguras II: junto al anterior, encontramos una tumba rupestre antropomorfa, en cuya cabecera se ha practicado un orificio, quizás para su reutilización como lagar.
-Zamarrilla: al pie de la casa señorial de Zamarrilla encontramos una pequeña pila cuadrangular (96 cm × 1,04 m × 13 cm de profundidad), con canal de desagüe en una de las esquinas, que hemos interpretado como lagar de pisado.
CASAR DE CÁCERES
-Nuestra Señora del Prado (Martín, 1932: 170): en las inmediaciones de la ermita de la patrona del Casar, encontramos un lagar con una planta de forma elíptica (2,70 m ×1,60 m × 16 cm) con ara rotunda ligeramente descentrada y canal de vertido en uno de sus laterales. El ara, de 80 cm de diámetro, presenta una pequeña entalladura en su centro, cuyo uso desconocemos, pero hemos podido documentar en otros lagares cacereños. El contexto es de romanización tardía, con, al menos, tres tumbas rupestres cercanas.
CASAS DEL MONTE
-Arroyo Madrigala (Paule, 2006): lagar de tendencia ovalada (2,28 m × 1,65 m × 15 cm) realizado sobre un bolo granítico exento, de gran tamaño, del que se ha aprovechado la totalidad de su superficie. Vierte a través de un canal de 25 cm de longitud. En el mismo bolo se aprecian trabajos de extracción de piedra tanto antiguas (en el lado norte), como recientes (bajo el desagüe). A 10 y 25 metros de distancia, respectivamente, se sitúan cuatro tumbas rupestres emparejadas. En el entorno de la garganta Madrigala encontramos, al menos, otros dos lagares rupestres.
-Calzarrota: en el margen meridional de la garganta Madrigala encontramos un lagar naviforme (2,68 m × 1,28 m × 40 cm), con orificio de salida en la pared oeste, de 15 cm de diámetro. Justo en el lado opuesto, la pared del lagar está muy desgastada debido al paso continuado de animales. En la zona se observan materiales romanos dispersos, aunque muy modificados por las construcciones agropecuarias contemporáneas.
-Collarillos (Paule, 2006): lagar de planta ovoide (1,86 m × 1,26 m × 35 cm). Posee un canal de vertido muy erosionado, de 18 cm de anchura. Está realizado en un bolo granítico exento, de pequeño tamaño, que ha sido basculado por diferentes remociones de tierra (quizás en un intento de trasladarlo de lugar) e incluso por particiones de la parte trasera de la pared. Estas actuaciones han alterado la inclinación original de la estructura. Junto al canal hay un orificio de 30 cm de diámetro de escasa profundidad.
-Corralejo Palo (Paule, 2006): se encuentra dentro de un cercado de piedra y tiene forma ovoide (1,43 m × 1 m × 40 cm) con un canal estrecho de vertido situado a 1,10 m del suelo.
-Tejares: lagar situado a más de 670 m de altitud, en el valle de la garganta Madrigala. Es de pequeñas dimensiones (1,40 m × 1,80 m × 24 cm) y ha sido tallado en un bolo granítico exento. Junto a él se ha levantado un cercado con grandes mampuestos que ha taponado el desagüe. Este presenta forma de orificio y sobresale a modo de pico vertedero, aunque poco pronunciado. En el entorno se observan diversos materiales constructivos y fragmentos de tégulas, cuya presencia justifica el topónimo de Tejares muy corriente en parajes con yacimientos arqueológicos).
CECLAVÍN
-Camino de Acehúche o Las Lanchas: lagar rupestre (“gamellón”, según les denominan en esta localidad) con una cubeta de recogida de grandes dimensiones (2,52 m × 1,24 m × 74 cm) y planta irregular, a la que vierten dos canalillos cortos. La plataforma superior, poco elaborada, apenas está insinuada por dos canales labrados en la roca, así como por un apéndice lateral en su lado oeste. Además, la inclinación de la roca nos hace pensar que para cumplir su función debió contar con algún murete de contención en el lado este. Consta de un pocete de recogida en la pila inferior, aunque no pudimos documentarlo convenientemente porque estaba cubierta de agua. Sin materiales arqueológicos asociados en el entorno.
-Camino Viejo de la Barca: forma parte de un recinto que conserva muros a doble hilada, los cuales dibujan la planta de dos edificios, uno rectangular con la entrada visible y otro edificio anexo, en el que se halla el lagar. Éste tiene forma circular (diámetro de entre 1,75 m y 2,42 m, profundidad de 36 cm), un ara rotunda casi concéntrica (de 76 cm de diámetro) y canal de vertido. A unos cien metros de distancia se conserva el contrapeso que le servía y, en los alrededores, hallamos además numerosos restos de bocas de dolia que seguramente se emplearon para el almacenamiento.
-Casa de los Álamos: lagar realizado en un afloramiento de granito alto y alargado, de 6,25 m de longitud máxima. La plataforma de pisado/prensado está colmatada de tierra, pero sus dimensiones son de algo más de 4 m de longitud × 2 m de anchura. Presenta la particularidad de poseer dos desagües, uno en el costado oriental, en forma de estrecho canal, de 46 cm de longitud, que presenta el habitual entalle escalonado para encajar algún elemento de vertido; un segundo desagüe, en el lado sur, constituiría la principal salida del lagar, en forma de canal ancho y poco profundo (40 cm × 46 cm). Este canal principal vierte a una cubeta de recogida de grandes dimensiones (1,20 m × 1,21 m) situada a 1,20 m por debajo del nivel de la plataforma. Esta cubeta solo era visible parcialmente, por estar cubierta de tierra. Sin materiales arqueológicos reseñables en el entorno, entendemos que debemos relacionar este lagar con la cercana casa de los Álamos, a unos 200 m de distancia. En el entorno hay, además, una era de trilla de diseño particularmente elaborado.
-Casa de las Pozas: lagar de grandes dimensiones, con plataforma cuadrada poco profunda (2,6 m de lado) dotada de un agujero de poste para el husillo en el centro. Vierte a través de orificio a una cubeta profunda, de planta cuadrada rectangular (1,92 m × 2,57 m × 80 cm de profundidad). Sin contexto arqueológico aparente, se localiza a pocos metros de la llamada Casa de las Pozas.
-Casas Quemadas: lagareta de reducidas dimensiones y forma cuadrada (1,28 m × 1,30 m) en la que no se observa el fondo, pues está colmatada de tierra. Presenta desagüe en una de las esquinas, en forma de canal, de 26 cm de longitud y 14 cm de anchura. En la pared del fondo presenta un orificio (de 16 cm de diámetro y 11 cm de profundidad) para el encastre de una viga (aquí más bien palanca) para hacer presión. Se encuentra en mal estado de conservación debido a la acción de una encina que crece entre los afloramientos graníticos. El de Casas Quemadas es un extenso yacimiento tardoantiguo con, al menos, 15 tumbas rupestres y otras cinco lagaretas.
-Casas Quemadas II: lagareta en forma de bombilla, con perforación en un lateral para el desagüe (1,50 m × 1 m × 28 cm de profundidad). Mismo contexto que el anterior.
-Casas Quemadas III: lagar de forma pentagonal (1,40 m × 1 m × 70 cm de profundidad) con un agujero para el vertido que desemboca en otra pila más pequeña, de forma triangular (65 cm × 50 cm × 17 cm), situada entre dos rocas. Mismo contexto que el anterior.
-Casas Quemadas IV: lagar de forma rectangular (1,40 m × 1,10 m × 13 cm) con agujero para el vertido centrado en uno de los lados. Se aprecia un grabado circular (de 75 cm de diámetro), en el centro de la plataforma, que pudiera tener la misma función que el resalte visible en otros lagares.
-Casas Quemadas V: en este extenso yacimiento se localiza una quincena de tumbas rupestres, algunas de las cuales presentan un desagüe lateral. En este caso, el rebaje es claramente artificial, puesto que la pared ha sido trabajada y el canal presenta las paredes rectas. En el fondo del canal, además, se insinúa el típico escalón de los lagares rupestres, destinado a encastrar un elemento de vertido. Todo ello podría evidenciar la reutilización de esta tumba como lagar. No obstante, el fondo no se modificó y continúa siendo horizontal. Sus dimensiones son de 1,74 m × 52 cm × 40 cm
-Casas Quemadas VI: junto a las casas que dan nombre al yacimiento, encontramos una segunda tumba rupestre (1,60 m de longitud, anchura entre 49 cm y 37 cm, 40 cm de profundidad) con un desagüe, esta vez lateral, que podría evidenciar su reutilización como lugar de pisado de uva. En paralelo al lateral norte, en el exterior, un canalillo (quizás de desagüe) desemboca en una pequeña cazoleta; entendemos que estos dos elementos se asociarían al uso funerario primigenio del elemento.
-Cortinal de la Virgen: pequeño asentamiento romano, caracterizado por la presencia de tégulas y otros materiales latericios antiguos, en el entorno de la ermita de la Virgen de Nuestra Señora del Encinar. En toda la cerca, se observan importantes explotaciones de canteras, que pudieran haber desvirtuado los restos conservados. Entre las estructuras rupestres, destacan una única inhumación y, a su lado, una pequeña lagareta (2,13 m × 1,15 m × 33 cm) de tendencia rectangular, con un ancho canal (14 cm), que pudiera verter en una pileta redondeada (no queda claro, pues se encuentra cubierta de tierra en la actualidad). En cualquier caso, presenta la particularidad de poseer un riel curvado, sito bajo el canal, para encastrar una prolongación del mismo (por el tamaño, quizás fuera una teja).
-Facunda: pequeña lagareta que aprovecha la inclinación natural del afloramiento granítico, inusualmente acusada, en relación a otros ejemplares, en el que dos canalillos grabados conducen a una pequeña pila circular.
-Moriscas: entre los términos municipales de Ceclavín y Alcántara, delimitado por los valles del Alagón y el Tajo, se encuentra este yacimiento tardorromano, con numerosas tumbas rupestres y, al menos, tres lagaretas rupestres de las que solo ésta se sitúa en tierras ceclavineras. Con pila cuadrangular (1,77 m × 2,04 m × 30 cm) vierte a través de un orificio circular (de 14 cm de diámetro), aunque la pileta inferior (circular, de 48 cm de diámetro) más parece asiento de tinaja que cubeta de recogida, por su escasa profundidad. Junto a ella, se aprecia un orificio rectangular y, por encima, en la pared exterior del lagar, un riel de grandes dimensiones para encastrar algún travesaño, ambos elementos asociados seguramente al mecanismo de una prensa. En esquina norte del lagar hay un pequeño orificio para apoyar el pie y acceder cómodamente a su interior.
-Vega Palatina: lagar rupestre no localizado. Solo disponemos del dibujo realizado por D. Ángel Leal Perales. Presenta la particularidad de que el resalte circular está compartimentado por una cruceta.
-Viña Borrifa: lagar rupestre con dos piletas. La superior es más cuadrada (2,80 m × 2,50 m, con una profundidad que oscila entre los 45 cm y los 15 cm) y un agujero de poste, en el centro, ovalado. Un orificio en uno de sus lados, seguido de un ancho canal, vierte a otra pila rectangular (2,20 m × 1,24 m × 95 cm). Sin contexto arqueológico apreciable, se sitúa a poco más de un kilómetro del núcleo urbano de Ceclavín, en el antiguo camino de Alcántara, por lo que podría haber sido explotada desde la población.
-Viña de Severiano-El Castaño: se trata de una estructura con dos prensas independientes, aunque contiguas. La de mayor tamaño presenta planta trapezoidal (3 m × 3,10 m × 20 cm de profundidad) y en centro un orificio rectangular (56 cm × 28 cm, de más de 20 cm de profundidad) a modo de agujero de poste. Comunica con una profunda pila rectangular (2,47 m × 1,15 m y 1,26 m de profundidad), mediante un orificio 12 cm de diámetro. En su pared norte, esta pila presenta, trabajados en la misma piedra, tres escalones que facilitan el acceso a su interior. Un pozo de 50 cm de diámetro, en el fondo de la misma, facilitaba la recogida del producto. Al otro lado de la roca, por el lado norte, se aprecia un segundo lagar, de 2,07 m de longitud y 90 cm de anchura media, con una pileta de recogida de 90 cm × 40 cm. Sobre la pileta, más de un metro por cima de ella, se aprecia el rebaje y una cruceta que habrían servido para el anclaje de la segunda prensa. Sin contexto apreciable, se sitúa en las proximidades del lagar de Viña Borrifa, por lo que, como aquel, bien podrían haber sido explotados desde la población ceclavinera. En el entorno aún se conserva el cultivo de la vid.
